La Bolsa porteña cerró marzo en verde a contramano del mundo: el índice S&P Merval acumuló una suba del 11,1% en dólares durante el mes, mientras que el índice estadounidense S&P500 cayó 5,5% en el mismo período, según La Nación. En términos puntuales, YPF fue la acción que más rindió en dólares, con un alza acumulada del 34,3% en marzo, impulsada por la suba del petróleo (Brent +47% en marzo) y un fallo judicial favorable para la compañía, de acuerdo al mismo informe. Traducido: quien apostó por las energéticas y por la reapertura del balance comercial de commodities fue premiado por el mercado, aun en un contexto global adverso.

¿Por qué subió la bolsa argentina cuando el mundo cayó?

Vemos tres factores concretos que explican el despegue local. Primero, el salto del petróleo benefició a las petroleras: YPF +34,3%, Pampa Energía +15,3% y Transportadora de Gas del Sur +17,9% en dólares en marzo (La Nación). Segundo, la mejora relativa del balance comercial por commodities dio señales positivas al mercado local: el mercado interpretó que las exportaciones energéticas y agropecuarias mejoran la cuenta externa. Tercero, hubo movimientos cambiarios favorables: el peso mayorista se apreció y cotizó a $1381,86 (-1,12% en la jornada) y el dólar minorista en Banco Nación quedó en $1415 (-0,4%) según datos del BCRA citados por La Nación. Además, Facimex Valores analizó 24 monedas emergentes y concluyó que el peso fue la que más se fortaleció desde el inicio del conflicto en Medio Oriente, favoreciendo posiciones en carry (Facimex Valores, citado por La Nación). Cada uno de estos elementos ayudó a que la renta variable argentina se destaque en marzo.

¿Qué significa esto para tu bolsillo y para las empresas argentinas?

Para el bolsillo del trabajador o del ahorrista, el efecto directo es mixto. A corto plazo, una mejora en el precio de las acciones energéticas no se traduce inmediatamente en salarios ni en menor inflación. Sin embargo, la apreciación del peso y la estabilidad relativa del tipo de cambio ayudan a bajar el costo de algunos insumos importados. Datos: el contado con liquidación cotizó a $1474,32 (-0,8% en la jornada) y el MEP a $1423,68 (-0,6%), según La Nación citando pantallas de mercado. Para las empresas exportadoras energéticas y agropecuarias, mayores precios internacionales se traducen en mayor flujo de divisas y posibilidad de mejorar márgenes; para importadores y empresas con deuda en dólares, el efecto puede ser contrario si el tipo de cambio ajusta. En suma, el repunte beneficia a sectores ligados a commodities y a inversores en acciones, pero deja fuera a gran parte de la economía doméstica si no se traduce en empleo o menor inflación.

¿Es sostenible este repunte y qué pide la política económica?

No todo lo que sube en un mes se sostiene. Hay señales de fragilidad: los bonos soberanos acumularon una caída del 4% en marzo y el riesgo país subió 59 puntos (+10,7% en el mes) hasta 631 puntos básicos, según La Nación. Es decir, mientras las acciones subieron por el canal de commodities y un mejor tipo de cambio, la deuda sigue mostrando prima de riesgo. Por eso mantenemos la postura de siempre: apoyar la acumulación de reservas por flujo y un ancla macro creíble para reducir la fragilidad externa. Traducido: si los ingresos extraordinarios provenientes de mayores precios internacionales se usan para construir reservas y pagar deuda cara, el país mejora su posición frente a shocks. Si se usan sin reglas, el alivio será temporal. Recomendamos transparencia en el uso de esos dólares y reglas que prioricen acumulación de reservas y reducción del riesgo fiscal, para que el repunte bursátil no quede en un episodio aislado.

Franco Pellegrini