La desclasificación del Pentágono incluye un documento que menciona el ‘Caso Bariloche’, donde el piloto del vuelo AR 674 reportó 17 minutos de luces inexplicables el 31 de julio de 1995, según La Nación.
¿Qué dice el archivo sobre el caso Bariloche?
El material publicado recoge un capítulo del informe Cometa, publicado en la revista VSD en 1999, que reconstruye el episodio del 31 de julio de 1995 en el que el comandante Jorge Polanco divisó luces que se movían en paralelo a su Boeing 727, según La Nación y el propio informe Cometa (1999). El relato incluye la maniobra de escape hasta 10.000 pies y la presencia simultánea de otro avión y controladores que observaron el fenómeno. El documento señala además cortes de energía en la ciudad y en la iluminación de la pista mientras el objeto permanecía visible. Estos datos —fecha 31/07/1995, duración 17 minutos, vuelo AR 674— están consignados en las fuentes citadas y son el punto de partida para preguntas que siguen abiertas.
¿Qué probó y qué quedó en duda?
El informe Cometa destaca que hubo observadores múltiples en vuelo y en tierra, trayectorias diversas y la coincidencia de fallos eléctricos, lo que convierte el caso en un testimonio más complejo que la anécdota aislada que suele llegar a los medios. Sin embargo, lo que vemos en los archivos públicos es, por ahora, un informe secundario: la nota periodística y el análisis compilado no reemplazan registros primarios. Falta acceso claro a registros de radar, grabaciones de control de tránsito aéreo y bitácoras del avión que permitirían cruzar tiempos y posiciones. Además, aunque el Pentágono empezó a publicar material el 8 de mayo de 2026, según La Nación, la mera publicación de informes no garantiza que estén disponibles los datos crudos necesarios para cualquier verificación independiente.
¿Por qué importa esto para Argentina?
Hay dos capas de interés. La primera es de seguridad aeronáutica: si un objeto no identificado interfirió con aproximaciones en 1995, las autoridades civiles deberían poder revisar registros para entender riesgos y protocolos. La segunda es de memoria pública y transparencia: cuando organismos extranjeros desclasifican material que involucra territorios y tripulaciones argentinas, nosotros debemos exigir acceso a nuestros propios registros. Según La Nación, el Pentágono difundió decenas de documentos en PDFs el 8/05/2026; eso obliga a pedir que las cajas negras administrativas no queden fuera del escrutinio. Exigimos que la ANAC, la Empresa Argentina de Navegación Aérea y las fuerzas públicas publiquen transcripciones, radares y comunicaciones vinculadas al 31/07/1995 para que la discusión deje de ser conjetura.
La discusión sobre ovnis suele caer en la caricatura: titulares sensacionalistas por un lado, y desdén académico por el otro. Lo que nadie cuenta es que aquí hay materiales que tocan seguridad, ciencia y derecho a la información. Vemos un archivo internacional que vuelve a nombrar un episodio argentino; no es suficiente con reimprimir testimonios. Exigimos, coherentes con nuestras posiciones previas sobre transparencia en instituciones públicas, que se liberen los datos originales y se habiliten mecanismos de acceso público y auditoría independiente. Si no hay datos, la narrativa seguirá ocupando el vacío que deja la verdad.