El costo de construir en la ciudad de Buenos Aires llegó a $1.391.033 por metro cuadrado (sin IVA) en febrero, según el Índice de Costo de la Construcción de la CABA, con una suba mensual de 1% en pesos. Al convertir ese monto con un dólar blue alrededor de $1.435 en el mismo mes, el costo pasa a unos US$969/m², lo que implica un alza cercana al 6% en dólares en apenas un mes, según el informe reproducido por La Nación. Traducido: aunque los precios en pesos crecieron poco, la dinámica del tipo de cambio hizo que construir resulte más caro para quien cuenta en dólares.
¿Por qué sube el costo de construir en dólares?
El dato clave es el tipo de cambio. El ICC de la Ciudad muestra +1% mensual en pesos y un valor nominal en moneda local; sin embargo, con un dólar blue cercano a $1.435 en febrero, la equivalencia en dólares se ajustó fuerte: US$969/m², +6% mensual en moneda dura (fuente: ICC CABA y La Nación). Además de la conversión, entran tres factores domésticos: la inflación general que presiona materiales y mano de obra, la estacionalidad de la demanda de insumos y la disponibilidad de ciertos materiales (según Mi Obra). Importante: el índice de la ciudad releva materiales y mano de obra pero no incluye terrenos, impuestos ni honorarios profesionales, por lo que no mide el costo total de un proyecto.
¿Cómo impacta esto en el mercado argentino?
En el frente de oferta-demanda la relación entre costos y precios torna visible la tensión: Zonaprop reporta que el metro cuadrado vendible de usados fue US$2.219 en marzo y el m² en pozo promedió US$3.095. Comparación directa (reconociendo que venta incluye terreno y gastos) muestra que el costo de construcción en dólares (US$969) representa alrededor del 44% del precio de un m² usado en CABA (969/2219 ≈ 0.44). Esa proporción sugiere que, dependiendo del valor del terreno y otros gastos, la rentabilidad del desarrollador puede ser comprimida o incluso negativa. Consecuencia práctica para el bolsillo: cuando la oferta de usados presiona el precio hacia abajo, los desarrolladores suelen postergar ventas o ajustar márgenes, y el comprador puede encontrar stock más barato pero con menos nueva oferta disponible.
¿Qué pueden hacer los desarrolladores y qué debería hacer el Estado?
Desde la lente del comerciante: al corto plazo, los desarrolladores deben gestionar stocks de materiales, renegociar plazos con proveedores y ajustar cronogramas de obra para evitar vender por debajo de costo. Desde la lente macro: el Estado puede ayudar reduciendo incertidumbre cambiaria y facilitando acumulación de reservas por flujo —una posición que venimos sosteniendo— para estabilizar expectativas. Cualquier ayuda fiscal o incentivo al sector debería condicionarse a transparencia en ingresos externos y protección del empleo formal. Además, impulsos temporales a la obra pública o líneas de crédito en pesos con ajuste real razonable pueden aliviar quiebras de margen. Traducido: no alcanza con subsidios aislados; hay que asegurar que las medidas no generen fugas de dólares y que se traduzcan en empleo formal y stock terminado.
Para ponerlo en contexto: el ICC CABA (febrero) y los precios de oferta de Zonaprop (marzo) son los números públicos que muestran esta tensión; Mi Obra y relevamientos en Mercado Libre confirman la volatilidad de precios de materiales. Si ganás plata en pesos y pensás en construir o comprar, la variable que más te afectará en los próximos meses será el tipo de cambio y la disponibilidad de materiales, más que la variación mensual en pesos del costo.