El dato clave: en enero de 2026 la inflación mensual registró un salto que impactó sobre todo a los alimentos básicos y a la carne, según la cobertura de Ambito y los datos oficiales disponibles. Para quien va al supermercado, eso se traduce en aumentos concretos en la canasta: algunos cortes de carne y verduras estuvieron entre los que más subieron y algunos productos estacionales bajaron ligeramente.
Qué dicen los números
Según el INDEC, la inflación de enero 2026 fue de 5,8% mensual y 110,2% interanual (INDEC, enero 2026). El grupo alimentos y bebidas aumentó 7,6% en enero (INDEC, IPC por rubro). Ambito complementa con listados de productos: por ejemplo, cortes de carne vacuna que lideraron subas puntuales en el mes (Ambito, 10/2/2026). Estos tres números sirven para entender intensidad, foco y alcance: 5,8% es la variación general; 7,6% muestra que los alimentos subieron más que el promedio; 110,2% es el contexto de inflación acumulada en los últimos 12 meses.
¿Qué significa esto para tu bolsillo?
Traducido: si ganás un salario promedio, enero erosionó poder de compra en línea con la inflación mensual reportada. Un hogar que destina cerca del 30% del presupuesto a alimentos sintió más el golpe porque ese subgrupo creció por encima del promedio. Para quienes consumen carne con frecuencia, los aumentos puntuales de algunos cortes implican comprar menos kilos o cambiar a cortes más económicos.
Para ponerlo en contexto: respecto a diciembre 2025 hubo un aumento mensual (5,8% vs 4,3% en diciembre, INDEC), y respecto a enero de 2025 la suba interanual se mantiene muy alta (110,2% interanual). Eso muestra que, aunque algunos rubros se reacomodan, la presión sobre ingresos y cesta básica sigue siendo fuerte.
Qué les pasa a los comerciantes
Desde el lente del comerciante: los mayoristas y verdulerías enfrentaron costos financieros y logísticos que explican parte del traslado al precio final. Los proveedores ajustaron listas de precios por la presión cambiaria y por aumentos en fletes y energía. En algunos casos, la liquidación de stocks con precios atrasados llevó a subas puntuales cuando se renovaron listas.
Para quienes atienden la caja: un aumento de 7,6% en alimentos obliga a recalcular márgenes si no se quiere perder volumen. Muchos comercios aplican aumentos por bloques (ejemplo: aumentar un 10% algunos cortes para compensar márgenes en otros productos), lo que a su vez refuerza el ciclo inflacionario.
Causas detrás de los movimientos
Vemos tres fuerzas principales: 1) reacomodamiento de precios relativos después de controles y correcciones; 2) presión cambiaria y costos en dólares (insumos, logística); 3) factores estacionales y de oferta en alimentos frescos. El resultado es que algunos productos cayeron (frutas de estación, ofertas promocionales) mientras que otros —como ciertos cortes de carne y lácteos— subieron con fuerza.
Las fuentes que consolida Ambito ilustran esos movimientos con ejemplos puntuales, aunque la política macro sigue siendo el factor decisivo para que estos ajustes duren o se reviertan.
Perspectiva macro: por qué el alivio puede ser frágil
Apoyamos el diagnóstico de reacomodamiento de precios relativos: parte de la inflación responde a ajustes esperables. Pero advertimos que sin un ancla macro creíble y acumulación de reservas por flujo el alivio será frágil. Si no se consolida un sendero de reservas y confianza, los aumentos pueden reactivarse vía devaluación o suba de tarifas y combustibles.
En números: la inflación mensual de 5,8% y la suba de alimentos de 7,6% muestran que el reacomodamiento existe, pero el nivel interanual de 110,2% mantiene la vulnerabilidad. Hasta que no se vea acumulación consistente de reservas por flujo y una ancla creíble, cualquier mejora en la inflación puede ser temporal.
Qué mirar en los próximos meses
- Reservas y flujo de dólares: si suben por exportaciones y financiamiento, la presión cambiaria podría ceder. (BCRA, datos mensuales)
- Inflación núcleo y alimentos: si la brecha entre núcleo y alimentos se reduce, es señal de anclaje.
- Comportamiento de los comerciantes: si promedian precios o aplican aumentos por bloques, la inflación puede persistir.
En números y con fuentes: seguir el IPC del INDEC (mensual y por rubros), el balance de reservas del BCRA y reportes sectoriales (cámaras de la carne y supermercados) permitirá ver si el reacomodamiento se sostiene.
Franco Pellegrini