El correo que indica usar la línea corta *910 para bloquear teléfonos robados es auténtico y fue enviado desde canales oficiales del Gobierno nacional, según publicó Chequeado el 21/4/2026. La verificación del medio afirmó que el mensaje coincide con comunicaciones institucionales existentes y contiene instrucciones para denunciar y pedir el bloqueo del aparato. Frente a versiones virales que lo presentaban como una estafa, la comprobación desactivó esa duda puntual, aunque dejó abiertas preguntas sobre registros y trazabilidad del envío.
¿Qué decía el mail y qué datos concretos incluye?
El mensaje, según la verificación de Chequeado, pide a los usuarios reportar robos o extravíos a la línea *910 y remitir el IMEI del equipo para gestionar el bloqueo. El código corto es *910, y el IMEI es un número de identificación compuesto por 15 dígitos, de acuerdo con la GSMA, la asociación global de operadores móviles. El correo detalla pasos administrativos y remite a un formulario o canal institucional para completar la denuncia. Chequeado consignó la coincidencia entre el remitente declarado y direcciones oficiales del Estado, y señaló la ausencia de enlaces maliciosos en la versión que verificó. Esa descripción técnica —código *910 y IMEI de 15 dígitos— ayuda a distinguir el procedimiento legítimo de cadenas que piden contraseñas o pagos.
¿Es una estafa o hay riesgos residuales?
Según la verificación, no es una estafa en el sentido clásico: el correo fue emitido desde el canal oficial y no solicitó transferencias ni credenciales sensibles. Sin embargo, la autenticidad del envío no elimina riesgos operativos. Por ejemplo, la gestión del bloqueo depende de que la denuncia incluya correctamente el IMEI de 15 dígitos (GSMA) y de que existan registros administrativos auditables. Chequeado y fuentes oficiales consultadas confirmaron el origen, pero no publicaron en su nota accesos a los logs de envío ni a las actas administrativas que prueben trazabilidad completa. Por eso persiste la necesidad de comprobar cuántas gestiones se realizaron tras ese correo y qué mecanismos de verificación interna se activaron.
¿Qué cambia para el ciudadano y qué pedimos a las autoridades?
Para un usuario, la confirmación reduce la probabilidad de que el mensaje sea una estafa y legitima la vía de consulta por *910. No obstante, la confirmación pública exige pasos adicionales: pedir al Gobierno la publicación del texto oficial, las actas de envío y los registros de gestión derivados. Mantener transparencia permitiría verificar cuántos bloqueos se tramitaron y en qué plazos. Además, la publicación de procedimientos y de un canal oficial verificado (por ejemplo, una página institucional con fecha y hora de emisión) disminuiría la circulación de versiones apócrifas. En ese sentido, mantenemos cautela: exigimos verificación del texto final, actas y registros antes de evaluar alcance político o judicial. Esta postura es coherente con la práctica de no emitir juicios sin documentación completa.
Conclusión práctica
La verificación de Chequeado (21/4/2026) despeja la duda principal: el correo sobre *910 no es una estafa y fue remitido desde el Gobierno nacional. Datos técnicos como el uso del código corto *910 y la necesidad del IMEI de 15 dígitos (GSMA) explican por qué es plausible y operativo. Aun así, la utilidad real de la comunicación depende de la transparencia institucional: publicar el texto original y los registros permitirá medir eficacia y responsabilidades. Hasta que esos documentos estén disponibles, la evaluación política o judicial debe ser prudente y basada en comprobantes, no en percepciones públicas.