La cotización del dólar registró una baja en las primeras dos semanas de febrero aun cuando el Banco Central estuvo comprando divisas. Traducido: se percibe alivio para precios relativos, pero la causa y la sostenibilidad del movimiento son mezclas de factores técnicos y externos, no solo obra de la intervención oficial.

Qué pasó — el dato rápido

Según El Diario de la Pampa, que cita datos del BCRA, el Banco Central habría comprado cerca de US$700 millones entre el 1 y el 10 de febrero (El Diario de la Pampa / BCRA). En el mismo periodo el tipo de cambio mayorista registró una caída aproximada del 3,4% (BCRA), mientras que las reservas reportadas mostraron un aumento en torno a US$650 millones hasta ubicarse cerca de US$44.8 mil millones (BCRA). Estos tres números ayudan a entender que hubo tanto flujo como efectos de valuación.

Por qué baja pese a las compras: los cuatro canales

  1. Valuación externa. El dólar global se debilitó frente a otras monedas en las semanas previas, lo que reduce el valor en dólares de activos y pasivos en algunos mercados y mejora la posición relativa de las reservas por efecto de valuación. Ese efecto no implica entrada de divisas por actividad real: es una ganancia de balance.

  2. Compras del BCRA que coinciden con menor demanda. Parte de la caída responde a compras oficiales en un mercado con demanda relajada (importaciones estacionales más bajas o menor dolarización de carteras). Si las compras coinciden con menor demanda, el impacto sobre el tipo de cambio puede ser mayor al esperado por monto comprado.

  3. Expectativas y percepción de riesgo. Cuando el riesgo país o la prima por volatilidad bajan —por ejemplo, por mejora temporal en el clima financiero internacional—, los operadores locales toleran menos premio de liquidez en pesos y el tipo de cambio se modera. Ese ajuste puede potenciar la acción compradora del BCRA.

  4. Medidas micro y controles. Restricciones cambiarias, tasas diferenciales y regulaciones pueden canalizar operaciones hacia el mercado oficial, facilitando compras del BCRA a precios que no reflejan la totalidad de la presión cambiaria real.

¿Qué significa esto para tu bolsillo y para el comerciante?

En números: una baja de 3,4% en el tipo de cambio mayorista (BCRA) no se traduce automáticamente en precios al consumidor si los formadores de precio esperan que la baja sea temporal. Para el comerciante de Once esto se ve así: si los precios de insumos están dolarizados y los proveedores esperan devaluación futura, no van a reducir sus precios ahora. Para el comprador final, puede aliviar la expectativa de aumentos inmediatos en bienes importados, pero el efecto duran menos si las condiciones externas o la confianza cambian.

Riesgo: reversibilidad y fragilidad

Vemos dos riesgos claros. Primero, la mayor parte del alivio puede ser por valuación o por factores externos temporales: no es lo mismo ganar reservas por valuación que por flujo genuino de exportaciones o inversiones. Segundo, sin una ancla macro creíble —política fiscal ordenada, una política monetaria coherente y señales firmes sobre reservas— la corrección puede revertirse rápido. En términos prácticos: compras puntuales ayudan, pero no sustituyen reservas acumuladas por actividad real.

Qué debería buscarse para que el alivio sea duradero

  • Acumulación de reservas por flujo: liquidaciones agrícolas, crédito productivo y entradas genuinas que no dependen solo de volatilidad externa.
  • Coherencia macro: metas claras de déficit y financiamiento que reduzcan la necesidad de intervenciones frecuentes.
  • Transparencia del BCRA: publicar montos, modalidades y composición de las compras para que el mercado evalúe la persistencia del movimiento.

Conclusión

Apoyamos el reporte que registra la baja del dólar y las compras del Banco Central, pero advertimos que sin un ancla macro creíble y acumulación de reservas por flujo el alivio será frágil. En términos prácticos: la caída del tipo de cambio es bienvenida, pero para que llegue al bolsillo y dure hay que ver compras sostenidas por flujos y señales de política que reduzcan la incertidumbre.

Fuentes: El Diario de la Pampa (nota 10/2/2026 cita datos del BCRA), Banco Central de la República Argentina (BCRA).