USCIS publicó las indicaciones para mayo sobre qué tablas del Boletín de Visas usar: quienes tramitan por familia deben mirar la tabla de “fechas para presentación”; los que tramitan por empleo, la de “acción final”. El Boletín recuerda además que el cupo anual para visas familiares es de 226.000 y el mínimo global para visas por empleo es de 140.000, con un límite por país que no puede superar el 7% del total anual (Boletín de Visas del Departamento de Estado; USCIS/LA NACION, 25/4/2026). Las autoridades aclararon que no hubo cambios específicos anunciados en los tiempos de procesamiento para mayo.
¿Qué cambió en mayo y qué significa para los trámites?
Lo concreto: en mayo los solicitantes deben usar tablas distintas según la categoría —“fechas para presentación” para familias y “acción final” para empleo— y comparar su fecha de prioridad con la que aparece en el Boletín. Cuando la tabla muestra una “C” la visa está disponible inmediatamente; cuando aparece una fecha específica hay lista de espera y solo los casos con fecha de prioridad anterior podrán presentar. El esquema de cupos define la dinámica: 226.000 permisos para categorías familiares y al menos 140.000 para empleo, con un tope por país del 7% del total anual, lo que explica por qué las fechas de ciertos países avanzan más lento (Boletín de Visas, Departamento de Estado; USCIS/LA NACION, 25/4/2026). USCIS añadió que algunos subgrupos de la categoría EB-5 están vigentes para todos los países, lo que permite movimiento sin demoras para esos casos.
¿Cómo impacta esto en quienes migran desde Argentina?
Para quien tramita desde Argentina la regla práctica sigue siendo la misma: comparar la fecha de prioridad con el Boletín mensual y, si corresponde, presentar el ajuste de estatus. Es clave recordar que la disponibilidad no depende solo de la voluntad de la agencia sino de cupos anuales y de la demanda acumulada por país (límite del 7% del total anual; Boletín del Departamento de Estado). Además, los solicitantes que logran presentar el ajuste suelen poder pedir un permiso de trabajo (EAD) mientras esperan la resolución, lo que cambia la planificación económica de una migración. Vemos a menudo que la diferencia entre “puedo presentar” y “pueden aprobarme” es la diferencia entre poder trabajar legalmente y quedar en una espera larga; por eso es crucial seguir el Boletín cada mes y guardar la constancia de la fecha de prioridad (USCIS/LA NACION, 25/4/2026).
Transparencia: por qué nos importa y qué pedimos
La nota pública del 25/4/2026 confirma reglas y límites, pero no entrega suficientes datos sobre volúmenes de casos pendientes ni sobre medianas reales de espera por categoría (USCIS/LA NACION). Exigimos que las agencias públicas publiquen datos desmontables: número de casos pendientes por categoría y por país, medianas y percentiles de tiempo de procesamiento (p50, p90) por tipo de trámite, y actualizaciones mensuales sobre cupos utilizados vs. cupos disponibles. Con esos números se pueden planificar proyectos de vida y trabajo; sin ellos, las familias quedan a la deriva frente a una burocracia compleja. Mantener la exigencia de transparencia sobre trámites migratorios es coherente con nuestra postura previa: la información pública reduce riesgos y permite evaluar políticas, no solo narrativas. Los migrantes necesitan hechos, no intuiciones; y los hechos deben estar numerados y fechados.