Lo que se sabe hasta ahora: 274 alpinistas alcanzaron la cumbre del monte Everest en un solo día, la cifra más alta registrada hasta la fecha (según La Nación). Los ascensos se produjeron por la ladera sur de Nepal durante una ventana de buen clima, en una temporada en la que Nepal otorgó 494 permisos de escalada a US$15.000 cada uno (según La Nación). Para ubicarse: el Everest tiene 8.849 metros de altura y la ruta tibetana permaneció cerrada esta temporada por decisión de las autoridades locales (según La Nación).
¿Qué pasó y por qué es un récord?
La cifra de 274 ascensos en un día supera el precedente de mayo de 2019, cuando desde Nepal llegaron 223 cumbres y desde la cara tibetana otras 113 (según La Nación). Este contraste temporal —274 contra 223 en la vertiente nepalí en 2019— muestra que la congestión se concentra ahora en la ladera sur debido al cierre temporal del lado tibetano (según La Nación). Además, la temporada empezó más tarde por el riesgo de un gran serac sobre la ruta, una condición que complica la logística y concentra los intentos en ventanas meteorológicas limitadas (según La Nación). Vemos que el cómputo de permisos (494 otorgados) y la propia gestión del calendario influyen directamente en cómo se agrupan los ascensos.
¿Qué riesgos genera tanta gente en la cumbre?
La concentración de montañistas aumenta el riesgo en la llamada ‘zona de la muerte’, donde el oxígeno es extremadamente escaso. Las filas y los embotellamientos implican esperas prolongadas a más de 8.000 metros, con consecuencias clínicas claras: mayor exposición al frío, agotamiento y mayor probabilidad de errores técnicos. Expertos en alpinismo han criticado esa masificación, y Nepal reaccionó en años recientes endureciendo controles y elevando tarifas con el objetivo declarado de reducir permisos y mejorar la seguridad (según La Nación). También es relevante que se esperan cerca de 500 montañistas y un número similar de guías sherpas antes de que concluya la temporada, un dato que confirma la escala del fenómeno (según La Nación).
¿Por qué Nepal permite tantos permisos y qué medidas tomó?
El otorgamiento de 494 permisos responde a una mezcla de ingresos turísticos y presión sobre las economías locales dependientes del montañismo. Cada permiso de US$15.000 representa una fuente significativa de divisas para Nepal —un factor económico central para la región— pero también un incentivo para operadores comerciales. Ante críticas por la congestión, las autoridades aumentaron controles y tarifas y trataron de elevar los requisitos de experiencia para ciertos contratos, medidas que buscan desalentar expediciones de bajo nivel técnico (según La Nación). A la vez, el cierre temporal de la ruta tibetana concentró la demanda en el lado nepalí y explica parte del récord. Seguimos con prudencia: no hay indicios de cambios inmediatos que reduzcan drásticamente el número anual de permisos.
¿Por qué debería importarnos esto en Argentina?
No es pura curiosidad alpina: la masificación del Everest es un ejemplo extremo de turismo de aventura con efectos globales. En Argentina existe una industria de turismo de alta montaña y agencias que observan estas dinámicas para calibrar sus propios criterios de seguridad y seguros de responsabilidad. Además, la discusión sobre regulación, tarifas y límites de acceso tiene paralelos en políticas públicas locales que buscan equilibrar ingresos y riesgo. Para ubicarse: la primera cumbre registrada fue el 29 de mayo de 1953 por Edmund Hillary y Tenzing Norgay, un hecho histórico que hoy convive con la industria masiva de expediciones (según La Nación). Adoptamos postura prudente: informamos hechos confirmados por La Nación y agencias, evitando especulaciones sobre intenciones o responsabilidades.
Fuentes: La Nación, con información de AP y Reuters.