YPF anunció un aumento del 1% en los combustibles y confirmó que extenderá por 45 días el esquema de cuenta compensadora para amortiguar la volatilidad internacional del petróleo, según La Nación. En números: la compañía dijo que el Brent superó los US$100 por barril y que el valor de importación llegó a ubicarse más de 18% por encima de los precios locales, lo que implicaba un atraso cercano al 15% en surtidores, según datos presentados por YPF ante inversores. El litro de nafta súper promedió $2014 en CABA y la premium $2217, mientras que el gasoil promedió $2060; llenar un tanque de 50 litros pasó de $80.450 a $100.700 en CABA entre febrero y mayo, según La Nación.
¿Qué anunció YPF y cómo funciona la cuenta compensadora?
YPF decidió desacoplar parcialmente el precio doméstico de las cotizaciones internacionales durante picos de volatilidad usando una cuenta compensadora que absorbe el impacto inmediato y pretende recuperar luego el ingreso diferido, según el comunicado del presidente Horacio Marín citado por La Nación. El mecanismo no afecta componentes como impuestos, biocombustibles o costos operativos, que siguen ajustándose normalmente, por lo que la contención es parcial y temporal. Además la empresa sigue aplicando micropricing, con precios distintos por horario y zona, y su peso en el mercado la convierte en termómetro: concentra alrededor del 55% del despacho nacional, según La Nación.
¿Cómo impacta esto en tu bolsillo y en las pymes?
El alivio temporal atenúa el golpe inmediato para consumidores y empresas de transporte, pero la diferencia acumulada debe recomponerse más adelante, lo que genera incertidumbre para calendarios de costos. La baja demanda ya se materializa: las ventas al público cayeron 1,8% interanual y el consumo promedio diario bajó 3,1% mensual, según la Secretaría de Energía y un informe de Politikon Chaco, y las naftas muestran un retroceso mayor que el gasoil (naftas -2,4% vs gasoil -1,1%). Para un comerciante o una pyme de logística ese salto de $80.450 a $100.700 en un tanque de 50 litros entre febrero y mayo es directo en la caja y en el precio final del servicio. Traducido: la contención temporal evita sobresaltos ahora pero complica la planificación cuando se inicie la recomposición.
¿Qué están haciendo las compañías y qué riesgos hay para la competencia?
Además del esquema de diferimiento, el mercado opera con acuerdos informales: productoras venden crude por debajo de la cotización internacional esperando recuperar diferencia cuando los precios bajen, según La Nación. Ese arreglo, no contractual, implica que las productoras asumen parte del costo financiero del atraso; es tolerable cuando hay estabilidad cambiaria, y en lo que va del año el tipo de cambio oficial mostró una apreciación del 4,5%, lo que ayuda a moderar costos en pesos. Pero el riesgo es que la recomposición ocurra de golpe o de forma asimétrica entre empresas; al ser YPF el actor dominante, su decisión suele marcar la pauta para Shell, Axion y Puma.
Qué deberían hacer el regulador y qué esperamos desde la columna
Vemos tres prioridades: transparencia, gradualidad y protección a sectores vulnerables. Transparencia: el regulador y las petroleras deberían publicar el detalle de márgenes, costos de importación y saldo de las cuentas compensadoras para que el público y las pymes sepan cuánto se difiere y cuándo se recuperará. Gradualidad: recomponer márgenes en plazos preanunciados reduce el impacto en la demanda y evita efectos recesivos sobre transporte y producción. Protección: apoyar con medidas temporales a pymes de transporte y cooperativas que no pueden trasladar aumentos. Esto es coherente con nuestra posición de apoyar estabilidad y acumulación de reservas por flujo y disciplina fiscal, pero exigiendo transparencia y medidas que protejan empleo y pymes durante la recomposición de precios.