Si vas a ir a esquiar este invierno, tené en cuenta que el pase diario del Cerro Catedral fue confirmado en $160.000, un aumento del 40% respecto a la temporada 2025 cuando el pase costaba $115.000, según informó La Nación el 16/4/2026. Lo que se sabe hasta ahora: el Municipio y el Ente Autárquico Municipal Cerro Catedral (Eamcec) aprobaron mantener el precio de la preventa que estuvo vigente en enero y febrero, y la reapertura del centro está prevista para la primera semana de junio, también según La Nación (16/4/2026). Desde la concesionaria se enfatiza que las obras e inversiones —entre las que mencionan 15 máquinas pisanieves 0 km y 40 cañones de nieve técnica— justifican la política de precios y apuestan a fortalecer el flujo internacional, con entre 5 y 7 vuelos semanales desde Brasil declarados en la feria WTM Latin America en San Pablo (La Nación, 16/4/2026). Vemos la noticia como un anuncio con datos operativos concretos, pero quedan preguntas abiertas sobre la distribución real del costo entre inversión, operación y política tarifaria.

¿Cómo impacta esto en el bolsillo del visitante argentino?

Un aumento del 40% interanual en el pase diario cambia la ecuación para quienes planifican vacaciones de invierno desde el AMBA u otras provincias, y dificulta el acceso para familias y viajeros con presupuestos moderados; lo que pagaba alguien en 2025 ($115.000) hoy sube a $160.000 (La Nación, 16/4/2026). Además del pase, la experiencia exige transporte, equipos y alojamiento: la estrategia de promoción internacional (Brasil, Chile, Uruguay) y la expectativa de 5 a 7 vuelos semanales desde Brasil pueden priorizar la llegada de turistas extranjeros que pagan en moneda fuerte, algo que ya observamos en destinos turísticos que ajustan precios por demanda externa (La Nación, 16/4/2026). Desde la lupa de género, los aumentos afectarán más a mujeres con menores ingresos o cargas familiares, porque reducen opciones de recreación accesible y obligan a elegir viajes más cortos o alternativas sin nieve; por eso la política tarifaria debería evaluar tramos diferenciados o promociones sociales. En resumen: sube la barrera de entrada y el Ayuntamiento debe explicar quién sostiene la oferta y a qué público apunta.

¿Qué dicen desde Catedral y qué falta transparentar?

La concesionaria, Catedral Alta Patagonia, habla de la “mayor inversión en infraestructura de su historia”: 15 pisanieves 0 km, 40 cañones de nieve técnica, modernización de medios de elevación y una app con información en tiempo real (La Nación, 16/4/2026). Es potestad del Ejecutivo local y del Eamcec fijar tarifas de acuerdo al contrato de concesión, dice la nota, pero eso no exime a las autoridades de publicar el detalle técnico: monto total de inversión, cronograma de ejecución, partidas amortizadas y criterios para trasladar costos a la tarifa. Exigimos transparencia —coherente con nuestra postura sobre peajes y transporte—: que se publiquen los justificativos técnicos, los plazos y los beneficios esperados en acceso y seguridad para usuarios y trabajadores. También pedimos que se informe si hubo subsidios, aportes fiscales o cláusulas de garantía en el contrato con la concesionaria, y el cálculo que transforma una inversión en un aumento de tarifa del 40%.

Alternativas para hoy y a quién reclamar

Si vas a salir de vacaciones de invierno: revisá la app oficial del Cerro Catedral para información en tiempo real y confirmá la reapertura prevista para la primera semana de junio (La Nación, 16/4/2026); evaluá comprar en preventa si la oferta está disponible y compará paquetes que incluyan vuelo más alojamiento para diluir el costo del pase. Para reclamos o pedidos de información pública dirigite al Eamcec y a la Secretaría de Turismo municipal; si buscás un amparo por publicidad engañosa o falta de información sobre la composición tarifaria, podés contactar a Defensa del Consumidor de Río Negro. Lo que pedimos desde la columna es sencillo: transparencia en montos, plazos y justificativos técnicos antes de que aumentos similares sean la norma en otros servicios turísticos; si la mejora en infraestructura es real, que pueda verificarse con números y plazos, no solo con anuncios de “mucha nieve” y premios (La Nación, 16/4/2026). Nuestra postura: apoyamos inversiones que mejoren operación y seguridad, pero exigimos que los costos no se trasladen sin respaldo público documentado.