El Gobierno postergó el envío al Congreso del proyecto de reforma política que incluye la derogación de las PASO, según informó Canal26 el 18 de abril de 2026. La decisión se atribuye, en el reporte, a la imposibilidad de asegurar los votos necesarios en ambas cámaras, por lo que el Ejecutivo decidió demorar la presentación formal del texto.

¿Qué decisión tomó el Gobierno y qué dice la fuente?

Canal26 publicó el 18/4/2026 que la Casa Rosada decidió no remitir por ahora la iniciativa para derogar las PASO porque no logra sumar los respaldos parlamentarios suficientes. Según el mismo informe, el Ejecutivo aspira a cerrar un texto que cuente con aval de bloques aliados antes de presentarlo en el recinto. Observamos que la nota cita fuentes oficiales y allegadas al oficialismo; por eso, hasta contar con el texto final y las actas correspondientes, no podemos confirmar alcance ni alcance temporal de la medida (Canal26, 18/04/2026).

En términos formales, la Cámara de Diputados tiene 257 miembros y el Senado 72, cifras oficiales del Congreso Nacional. Para derogar una ley hace falta mayoría simple en cada cámara, es decir 129 votos en Diputados y 37 en el Senado si se considera una votación plena, según la composición institucional del Congreso Nacional.

¿Qué respaldo parlamentario le falta al proyecto?

El problema que describe el informe es de aritmética parlamentaria: no basta con la voluntad pública del Ejecutivo si los bloques no garantizan los quórums y mayorías necesarias. Según pudo saber este medio a partir del reporte de Canal26 y fuentes del oficialismo citadas allí, el oficialismo no cuenta hoy con los 129 votos que necesita en Diputados ni con los 37 en el Senado para aprobar la derogación de las PASO en una ley.

Ese déficit obliga al Ejecutivo a buscar apoyos entre aliados o a reformular el proyecto para sumar adhesiones. Observamos que, cuando no hay mayoría clara, los plazos se estiran y las negociaciones suben de tono; por ahora, y como subraya la fuente, la estrategia oficial es posponer el envío hasta disponer de un texto y de respaldos más amplios.

¿Qué consecuencias prácticas plantea la demora?

La postergación complica el calendario político. Si el proyecto no entra con tiempo suficiente al debate parlamentario, su eventual aprobación podría llegar cuando ya no resulte aplicable para la próxima contienda electoral, lo que reduciría su efecto práctico. Además, demorar el envío aumenta la incertidumbre sobre el contenido final: sin ver el texto no se puede evaluar qué aspectos de las PASO se modifican y cuáles se mantienen.

En contraste, este mismo mes el gobierno remitió otros proyectos al Congreso, según una nota previa de este medio sobre iniciativas enviadas por la administración (ver: “Milei envía al Congreso un proyecto para saldar deudas con fondos litigantes”, 18/04/2026). Esa comparación temporal muestra que la demora es deliberada y no generalizada: el Ejecutivo prioriza iniciativas donde cree tener asegurado el respaldo parlamentario. Reiteramos nuestra cautela: exigimos verificación del texto final, actas y registros antes de evaluar alcance político o judicial de esta medida.