Un sargento de la Gendarmería Nacional, Carlos Alberto Sorani, fue condenado a 9 años de prisión por coautoría en el transporte de 161 kilos de cocaína detectados el 5 de mayo de 2025 en la ruta nacional 34, en Aguaray, Salta, según la sentencia del Tribunal Oral Federal N°1 de Salta y el Ministerio Público Fiscal.

¿Qué ocurrió y cómo llegó la causa a juicio?

El hecho se produjo el 5 de mayo de 2025 cuando personal del Escuadrón 54 “Aguaray” inspeccionó una Ford Ranger en el kilómetro 1466 y halló 173 paquetes que totalizaban 161 kilos de cocaína, según el parte de la fuerza y la fiscalía (www.fiscales.gob.ar). Las detenciones iniciales fueron de Oscar Navarro y Gloria Cardozo; un menor que viajaba con ellos fue entregado a familiares. La pesquisa señaló la participación de Sorani, entonces jefe de Inteligencia del Escuadrón 52, y del cabo 1° Alexis Aguirre. Los imputados Sorani y Aguirre fueron detenidos el 29 de mayo de 2025. La causa avanzó con allanamientos, pericias y colaboración entre la Ufinar y Datip, y llegó a debate oral en abril de 2026. El lapso entre el hallazgo (5/5/2025) y la condena de Sorani (mayo de 2026) fue de aproximadamente 12 meses, según el expediente y las fuentes judiciales.

¿Cómo operó la maniobra según la investigación?

La fiscalía acreditó que la estructura usó una camioneta acondicionada con doble fondo —en la caja, zócalos laterales y entre respaldos— para ocultar la droga. De acuerdo con la investigación, la organización marcaba los ladrillos con un logo y la cocaína tenía una pureza del 58%, lo que la fiscalía valuó en más de 2.824 millones de pesos y estimó en 936.000 dosis potenciales (según el escrito fiscal publicado en www.fiscales.gob.ar). La documentación del proceso indica reuniones previas entre Sorani, Aguirre y un proveedor identificado como Gustavo Ariel Barrios desde septiembre de 2024; la camioneta fue almacenada en un galpón en Salvador Mazza facilitado por un tercero, Héctor Acosta. El operativo que terminó con el secuestro fue producto de controles de rutina y de la actuación de un can antinarcóticos, tal como consta en los actuados.

¿Qué penas y resoluciones se dictaron en la causa?

El Tribunal Oral Federal N°1 de Salta condenó a Sorani a 9 años de prisión por transporte de estupefacientes agravado por el número de intervinientes y por su condición de funcionario público, en una sentencia unánime de las juezas Snopek, Catalano y Cataldi (resumen de sentencia). En la misma causa y con distintas resoluciones, Navarro fue condenado a 4 años y 6 meses, Cardozo recibió 3 años de prisión en suspenso tras un acuerdo homologado el 19 de diciembre de 2025, el cabo Aguirre acordó una pena de 6 años el 4 de marzo de 2026 y Acosta fue condenado a 5 años, según las actas y comunicados fiscales. La fiscalía resaltó la consistencia de pruebas materiales y comunicaciones que vinculaban a los imputados con la logística del transporte.

¿Qué implicaciones judiciales y institucionales deja este caso?

El caso expone riesgos tanto para la investigación criminal como para la confianza institucional: un oficial con 26 años de trayectoria en áreas de inteligencia —según el expediente— aprovechó conocimientos operativos para facilitar la maniobra. Desde el lente procesal, la condena muestra que la colaboración entre unidades (Escuadrones locales, Ufinar y Datip) puede culminar en veredictos en plazos relativamente breves; el proceso principal se resolvió en torno a 12 meses desde el hallazgo, un ritmo inferior al promedio que suelen registrar causas federales complejas. No obstante, el fallo no debe leerse como diagnóstico total: la sentencia se apoya en pruebas concretas del expediente y evita atribuciones de móviles sin prueba. Para la fuerza, la condena obliga a revisar controles internos y procedimientos de supervisión, sin perder de vista el principio de que una investigación probatoria es distinta de la condena mediática.