Jorge Macri puso la estructura de las ferias porteñas a disposición de David Querol, el vendedor ambulante cuyos alfajores fueron incautados el 13 de abril, y afirmó que el gobierno de la Ciudad lo asistirá con capacitaciones y un lugar para vender, según publicó LA NACIÓN el 18 de abril.
Qué pasó y cómo respondió la Ciudad
El 13 de abril, personal municipal decomisó los alfajores y budines que David transportaba en un tupper; un video difundido por testigos mostró el momento en que el producto fue retirado en un operativo que, según funcionarios citados por LA NACIÓN, se justificó por falta de habilitaciones y controles de bromatología. El caso se viralizó y, cinco días después, el 18 de abril, el jefe de Gobierno porteño declaró en redes y en una entrevista con LN+ que la Ciudad había tomado contacto con el joven y que el Ministerio de Desarrollo Humano le había ofrecido apoyo. LA NACIÓN consignó que la madre de David tiene 66 años y que el vendedor alterna su actividad callejera con un empleo en una empresa de monitoreo.
¿Qué ofreció el gobierno y qué aceptó el joven?
Según la nota, el área de Desarrollo Humano propuso a David cursos de manipulación de alimentos, asesoramiento de marketing digital y la inclusión en las ferias oficiales, que funcionan especialmente los fines de semana. El propio joven relató a LA NACIÓN que la reunión “fue en buenos términos” y que está dispuesto a realizar los cursos; también señaló que la venta en la vía pública le resultaba, hasta ahora, más redituable que vender solo los fines de semana. La Ciudad afirmó que brinda “acompañamiento” y “herramientas para que pueda crecer”, en palabras atribuidas a Jorge Macri. Estos ofrecimientos, consignados en la cobertura del 18 de abril, constituyen un tránsito de la sanción administrativa hacia una propuesta de formalización individual, pero no implican, por sí solos, un cambio de normativa.
¿Esto modifica la práctica de control sobre la vía pública?
La respuesta oficial fasifica una intención de conciliación: “no voy a dudar en enfrentar a los que quieren vivir fuera de la ley”, afirmó Jorge Macri, y añadió que “este no es el caso”, según LA NACIÓN. Lo ocurrido es, hasta ahora, un caso puntual con respuesta administrativa y política en el corto plazo; no hay en la nota referencia a modificaciones reglamentarias ni a cambios en procedimientos de incautación. Para evaluar si se trata de un viraje en la práctica, es necesario acceder a las actas del operativo del 13 de abril, a los registros de destino de los alimentos incautados y a las instrucciones internas que aplicaron los agentes. Requerimos esas constancias antes de concluir sobre una práctica generalizada.
Qué puede pasar ahora y por qué importa
En lo inmediato, el resultado puede ser la incorporación de David a una feria y la realización de cursos que 1) le permitan vender formalmente y 2) lo expongan a controles sanitarios periódicos, según lo ofrecido por la Ciudad. Políticamente, la gestión capitalina capitaliza la difusión del episodio para mostrar atención a emprendimientos informales sin renunciar a la exigencia de habilitaciones; así lo manifestó Macri en redes y en LN+, según la cobertura del 18 de abril. Desde nuestra perspectiva periodística, insistimos en la necesidad de verificar: queremos ver el acta del operativo del 13 de abril, el registro de la cámara municipal que intervino y las comunicaciones formales entre Desarrollo Humano y el vendedor. Mantenemos cautela: exigimos verificación del texto final, actas y registros antes de evaluar alcance político o judicial.