El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, afirmó en el 43° Congreso Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF) —el 2 de junio de 2026— que la “interna libertaria no debería ser tema” y negó que vaya a “cambiar la vida a nadie”. Sus declaraciones, dirigidas al auditorio empresarial, combinaron críticas moderadas y propuestas sobre empleo, reforma tributaria y la estructura institucional de la gestión.
Lo que dijo Menem en el IAEF
En diálogo con la prensa, Menem sostuvo que las disputas internas del espacio libertario son “cosas normales que pasan en todo el gobierno” y que la mayoría de la gente que va a trabajar “no está pensando en eso”. La afirmación se produjo ante un auditorio que, según la crónica del acto, levantó la mano en respuesta a una consulta de la moderadora Florencia Donovan sobre si la interna podía “empiojar la gestión”. Menem habló del futuro del espacio en términos de continuidad presidencial para el periodo 2027-2031 y planteó un armado “provincia por provincia”. La intervención se dio en el marco del 43° Congreso del IAEF; para contexto sobre esa jornada, véase la cobertura previa del congreso y la participación de otros funcionarios (Milei expondrá en el Congreso Anual del IAEF).
¿La interna puede empiojar la gestión?
Menem relativizó la interna y la enmarcó como un fenómeno interno que no desborda la gestión cotidiana. En lo económico, mencionó “130.000 nuevos puestos de trabajo” y atribuyó a la reglamentación de la ley laboral y a iniciativas como el Super RIGI un impulso hacia la formalización, según sus declaraciones en el acto. Esos números fueron citados por el diputado durante la entrevista y deben ser verificados con los registros oficiales para medir su alcance real; mantenemos cautela: exigimos verificación de textos, actas y anexos antes de evaluar alcance político, judicial o electoral. Desde el punto de vista del gabinete, Menem descartó por ahora una reforma tributaria integral y dijo que la modificación pendiente es la de la llamada Inocencia Fiscal, vinculada a plazos de 20 años, según señaló en la misma charla.
¿Qué impacto tiene esto en la campaña de 2027?
La lectura política que hizo Menem fue explícita: priorizar la continuidad presidencial para 2027-2031 y construir alianzas “provincia por provincia”. Dijo además que la eliminación de las PASO es un objetivo pero que “no tiene el respaldo suficiente de las bancas del Congreso”, por lo que no la ve inmediata. El planteo electoral mezcla dos decisiones: la búsqueda de orden interno y la negociación legislativa. En términos temporales, se trató del 43° congreso anual frente a la edición 42° del año anterior, lo que muestra la continuidad del foro donde el oficialismo y sectores privados intercambian señales. La capacidad de traducir esas señales en acuerdos legislativos dependerá de mayorías en comisiones y del circuito parlamentario, no sólo de mensajes hacia la opinión pública.
Economía, institucionalidad y límites de la retórica
Menem vinculó empleo y atracción de inversiones con la agenda legislativa que impulsa el oficialismo y, al ser consultado por casos de presunta corrupción, pidió dejar actuar a la Justicia. En ese punto afirmó que al inicio del gobierno existía “un 37% de vacantes” —comentario referido al sistema judicial según sus palabras— y sostuvo la necesidad de completar cargos. También planteó que el Legislativo no debe asumir funciones de juez. Estas cifras y afirmaciones institucionales remiten a datos que requieren cotejo en los registros oficiales y en los informes de nombramientos. Desde esta redacción, mantenemos cautela: exigimos verificación documental antes de atribuir efectos judiciales o electorales a las declaraciones. Resta definir si las señales públicas, por más tranquilizadoras que sean para el empresariado, se traducirán en acuerdos concretos en el Congreso.