El Senado dio acuerdo el 4 de junio de 2026 a una nómina de 73 pliegos para cargos en la Justicia, en una sesión que, según La Nación, se extendió hasta las 2 de la mañana y que generó tensiones en el bloque oficialista que conduce Patricia Bullrich. Entre los nombres que aparecen en la cobertura figuran postulantes con vínculos directos con funcionarios judiciales actuales, a la vez que la discusión interna sobre la inclusión o postergación de algunos pliegos —según fuentes parlamentarias— motivó cruces y llamados de distintas oficinas.
¿Qué se votó y quiénes aparecen en la lista?
El paquete aprobado incluyó 73 pliegos, según La Nación (04/06/2026). En la cobertura se mencionan, entre otros, a Emilio Rosatti —hijo del ministro de la Corte Horacio Rosatti—; Ana María Cristina Juan —esposa del juez Marcelo Martínez de Giorgi—; Juan Andrés Moldes —hijo del fiscal Germán Moldes—; María Julia Sosa —secretaria del juzgado de Julián Ercolini—; Laureano Durán y Nicolás Pacilio, hijos de magistrados; y Pablo Wilk, secretario del juzgado Federal de Quilmes. La fuente señala que algunos acuerdos se aprobaron por unanimidad en paquetes, mientras que otros despertaron objeciones sectoriales. La sesión se prolongó hasta las 2 de la mañana, según fuentes parlamentarias citadas por La Nación.
¿Por qué genera controversia esta nómina?
La controversia se centra en la presencia de vinculaciones personales o laborales entre los postulantes y miembros actuales del Poder Judicial. La Nación identifica al menos siete casos con vínculos familiares o de dependencia directa dentro del entramado judicial, y en algunos expedientes esas relaciones son públicas por las causas que instruyen los jueces involucrados. En el caso de María Julia Sosa, el rechazo parcial provino del kirchnerismo por su relación con el juzgado que instruyó la causa Vialidad, según la misma nota. La percepción de proximidad entre postulantes y magistrados alimenta cuestionamientos sobre imparcialidad, aunque la nota aporta distintas posturas parlamentarias y no documenta, en el texto suministrado, irregularidades procesales concretas en los expedientes de designación.
¿Qué impacto político y legislativo puede tener esto?
Según fuentes parlamentarias citadas por La Nación, la decisión inicial de postergar el pliego de Emilio Rosatti habría sido un detonante de la crisis interna en la bancada de Capital del oficialismo; luego, los llamados políticos y desde Casa Rosada para que se incluya el pliego llevaron a que Patricia Bullrich solicitara tratar los 73 pliegos en la misma sesión. El episodio expone una tensión entre la disciplina de bloque y las presiones externas a la hora de cerrar acuerdos en comisiones y en el recinto. A corto plazo puede afectar la gestión de la agenda judicial en el Senado y las relaciones entre jefes de bloque; a mediano plazo, alimenta discusiones públicas sobre mecanismos de designación y criterios de selección, sin que en la nota analizada se documenten incumplimientos reglamentarios específicos.
Qué sigue y cómo se verifica esta información
La nota de La Nación tiene fecha 4/6/2026 y presenta atribuciones a “fuentes parlamentarias” y a la conducción del bloque de Capital; por ello, mantenemos cautela sobre conclusiones políticas, judiciales o electorales. Reclamamos la verificación de los textos, actas y anexos de las comisiones y del recinto para confirmar el contenido de cada pliego, los dictámenes de comisión y los votos individuales. En esa línea, es necesario acceder a las actas oficiales y a los proyectos de resolución para precisar: 1) si todos los 73 pliegos incluyeron el mismo trámite; 2) qué votos recibió cada nominación; y 3) si hubo recusaciones o impedimentos formales. Mantenemos cautela: exigimos verificación de textos, actas y anexos antes de evaluar alcance político, judicial o electoral.