La Municipalidad de Ushuaia negó que el relleno sanitario sea el origen del caso índice de hantavirus vinculado al crucero MV Hondius y recordó que en 25 años de funcionamiento no se registraron casos asociados al predio (según LA NACION). En medio de versiones que sitúan una actividad de avistaje de aves cerca del predio como posible foco, las autoridades pidieron prudencia hasta que los estudios científicos avancen.

¿Qué dice la municipalidad y qué pruebas aporta?

La Municipalidad distingue con énfasis entre un basural y un relleno sanitario: según su relato, el predio opera bajo esquemas de ingeniería, con geomembrana, captura de líquidos y coberturas diarias que reducen presencia de roedores (según LA NACION). El relleno funciona desde 2000 y, de acuerdo con la comuna, en más de 25 años no hubo registros de hantavirus relacionados al lugar (según LA NACION). Además, el pliego de la licitación prevé fumigaciones; la última intervención comunicada fue el 10 de marzo, antes del embarque del 1° de abril de los turistas que abordaron el MV Hondius (según LA NACION). Esos datos son relevantes, pero no reemplazan pruebas microbiológicas y ambientales que demuestren ausencia de circulación viral en el predio.

¿Se pudo contagiar en Ushuaia?

La pregunta que muchos se hacen tiene respuestas parciales: especialistas citados por la comuna sostienen que la cepa Andes asociada al brote del MV Hondius suele circular en sectores continentales de la Patagonia y que la condición insular de Tierra del Fuego actúa como barrera potencial (según LA NACION). El brote en el crucero causó tres muertes y afectó a más de una decena de personas, según la cobertura periodística (según LA NACION). Ante esa gravedad, el ANLIS Malbrán enviará profesionales a Ushuaia la semana del 18 de mayo para relevar roedores y profundizar la investigación; la Municipalidad indicó que, en principio, no se planificó la colocación de jaulas dentro del relleno sanitario (según LA NACION). Los muestreos de fauna, su georreferenciación y la secuenciación viral son indispensables para establecer cadenas de transmisión; sin esos resultados, las afirmaciones contundentes, ya sean de descargo o de culpa, quedan en el terreno de la especulación. También resulta pertinente leer la advertencia previa de la OMS sobre posible aumento de casos tras la evacuación del MV Hondius (ver nota previa de este medio: https://prensalibreonline.com.ar/politica/oms-advierte-posible-aumento-de-casos-de-hantavirus-tras-eva-2026-05-13).

Qué exigimos: transparencia, datos abiertos y protocolos claros

Vemos que las autoridades locales aportan antecedentes operativos (25 años de funcionamiento; última fumigación informada el 10 de marzo), pero esas cifras no reemplazan datos técnicos publicables: solicitamos la apertura del pliego de la licitación que regula las fumigaciones, las fichas de seguridad de los productos aplicados, los informes de monitoreo ambiental y los registros de salud ocupacional del personal que trabaja en el predio (según la documentación municipal citada por LA NACION). Exigimos además que los resultados de los muestreos del Malbrán se publiquen con geolocalización de trampas, número de animales analizados y secuencias genéticas cuando correspondan, para que la comunidad y la comunidad científica puedan evaluar la hipótesis con evidencia. Esto conecta con nuestras posiciones previas: en incidentes sanitarios y de transporte exigimos protocolos claros y datos abiertos para auditar respuestas y proteger derechos. Sin transparencia, la desconfianza se vuelve combustible; con transparencia, se construye confianza y se actúa mejor.