Horacio Marín, presidente de YPF, afirmó que ‘sin precios alineados con el mercado internacional no hay desarrollo de Vaca Muerta’ y ligó la viabilidad del GNL al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI). El ejecutivo dijo esto en un evento del Atlantic Council mientras el barril de petróleo superó los US$100 por el conflicto en Medio Oriente y la compañía decidió estabilizar los precios de los combustibles por 45 días para moderar la caída de la demanda, según La Nación (7/4/2026).
¿De qué se trata?
En números: el contexto internacional llevó al barril por encima de US$100, y YPF reporta una extracción total de 882.000 barriles diarios, de los cuales cerca de 570.400 se destinan al mercado interno, según La Nación (7/4/2026). Marín explicó que la compañía aplicó un ‘buffer’ para evitar trasladar de golpe las subas internacionales al surtidor y que las dificultades para exportar parte de la producción estuvieron relacionadas con contenido de azufre en algunos combustibles. El mensaje central es simple: para YPF, precios domésticos demasiado distanciados del mercado internacional reducen la rentabilidad y, por ende, la posibilidad de inversión en no convencionales como Vaca Muerta.
¿Cómo impacta esto en el mercado argentino?
¿Qué significa esto para tu bolsillo? Si las empresas trasladan la suba internacional completa, el precio de los combustibles en el surtidor sube y presiona la inflación del mes. Y si, en cambio, se aplica un ‘amortiguador’ como el de 45 días, las compañías absorben parte del ajuste y pueden reducir márgenes temporales para sostener ventas, según Marín (La Nación). Para el comerciante, esto implica volatilidad en costos de transporte y en la logística de reposición. Desde el punto de vista laboral, una caída brusca en la actividad del sector hidrocarburífero puede afectar contrataciones y proveedores locales que trabajan con esquemas de obra y servicios en Vaca Muerta.
¿Qué implica para Vaca Muerta, las reservas y la política pública?
Vaca Muerta necesita señales de precios y políticas estables para atraer inversiones de largo plazo. Marín mencionó además al RIGI como condición para el desarrollo del GNL, lo que indica que los incentivos fiscales o contractuales siguen siendo parte de la ecuación. Nosotros apoyamos acumular reservas y transparencia en los ingresos externos; la explotación y exportación de gas y petróleo deben traducirse en reservas netas y en transparencia sobre los dólares que ingresan por exportaciones. Además, si el país prioriza abastecer el mercado interno —como ocurre con 570.400 b/d según La Nación— la capacidad de convertir los shocks internacionales en acumulación de reservas se ve limitada.
Qué mirar ahora y una conclusión práctica
A corto plazo hay tres señales a seguir: 1) la evolución del precio internacional del petróleo y su transmisión al surtidor; 2) decisiones regulatorias o cambios en incentivos como el RIGI; y 3) la evolución de los volúmenes exportables frente a las restricciones de calidad que mencionó Marín. Un dato relevante fuera del sector: las paritarias municipales acordaron un aumento acumulativo del 19,3% hasta mayo según Diario Santa Fe (7/4/2026), lo que condiciona las presiones salariales y de demanda en la economía. En resumen, la postura de YPF sintetiza un problema clásico: sin señales de precio y sin reglas claras de juego no llegan inversiones de largo plazo. Apoyamos la acumulación de reservas y la transparencia en ingresos externos, junto con medidas que protejan el empleo formal mientras se diseñan incentivos creíbles para Vaca Muerta.
Franco Pellegrini