El Tribunal Oral en lo Criminal N°24 condenó a Abel Guzmán a 20 años de prisión por el homicidio cometido en una peluquería de Recoleta el 20 de marzo de 2024, informaron fuentes judiciales. La sentencia, pronunciada este jueves, incluyó los delitos de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, privación ilegítima de la libertad y amenazas. Los fundamentos del fallo serán difundidos el 14 de mayo de 2026, según la cobertura de Vía Szeta.
El veredicto y la pena
La condena de 20 años se dictó ante la presencia de los jueces Javier Esteban de la Fuente, Maximiliano Dialeva Balmaceda y Marcelo Roberto Alvero, según el registro del juicio publicado por Vía Szeta. La lectura del veredicto fue breve y sin dramatismos; la sala quedó en silencio cuando se anunció la pena. El hecho se produjo el 20 de marzo de 2024 y la sentencia se pronunció más de dos años después del hecho, un lapso relevante para entender los tiempos del proceso penal oral. La acusación comprendió al menos tres figuras penales principales (homicidio agravado, privación ilegítima de la libertad y amenazas), todas valoradas por el tribunal en su lectura de culpabilidad, según fuentes judiciales.
¿Cómo se probaron los hechos?
Según las fuentes del proceso citadas por Vía Szeta, la prueba que el tribunal consideró determinante incluyó el registro de las cámaras de seguridad de la calle Beruti al 3017, chats de WhatsApp que documentaron la escalada de agresión y la confesión que el acusado formuló al inicio del debate: “Me cegué y me enojé”. Los testimonios del dueño del local y de empleados aportaron el contexto laboral, incluyendo quejas por el uso de productos y tensiones previas. El material probatorio fue presentado durante el juicio oral y público, y el tribunal lo describió en fallo como suficiente para establecer la autoría y la dinámica del hecho, de acuerdo con la cobertura periodística y los relatos de fuentes judiciales.
La fuga y la captura
Tras el homicidio, Guzmán huyó del lugar y permaneció prófugo durante 70 días, hasta que una denuncia anónima permitió su detención en Paso del Rey, en el conurbano bonaerense, según informó Vía Szeta. El expediente reconstruye que el acusado se escapó por una ventana la noche del hecho y transitó el área metropolitana intentando eludir a las fuerzas de seguridad. La investigación combinó tareas de campo de la policía con aportes de la comunidad y llamadas anónimas que terminaron acotando su paradero. Ese periodo de 70 días fue parte central de la pesquisa y también influyó en las medidas cautelares y en la valoración del peligro procesal por parte del tribunal.
¿Qué sigue en el proceso y qué implican los fundamentos?
El tribunal anunció que los fundamentos del fallo serán dados a conocer el 14 de mayo de 2026; ese documento escrito explicará la valoración de la prueba y la dosificación de la pena, según Vía Szeta. Tras la difusión de los fundamentos, la defensa podrá interponer los recursos que estime pertinentes ante la Cámara de Apelaciones correspondiente. En términos procesales, la condena en primera instancia no es definitiva: existe la vía de la apelación y, eventualmente, la revisión por instancias superiores. Observamos que la publicación de los fundamentos suele ser el punto de partida para que la defensa precise la estrategia de impugnación, mientras que la acusación puede requerir ejecuciones o medidas accesorias previstas por la ley.
Priorizamos en esta cobertura la precisión procesal y la protección de las partes: los datos citados provienen de la crónica judicial publicada por Vía Szeta y del registro público del juicio; evitamos especulaciones sobre móviles y respetamos la dignidad de las víctimas y sus familiares.