La Cova Gran, en el municipio leridano de Avellanes Santa Liña, en la comarca de La Noguera, guarda entre los sedimentos la historia de los humanos que han vivido allá en los últimos 50.000 años. Desde los neandertales a los primeros Homo sapiens, siguiendo por los primeros agricultores y ganaderos, nuestros antepasados se resguardaban en esta visera de roca de unos veinticinco mts de altura de las inclemencias del tiempo. A partir de 2002, Una vez que el Centro de Estudios del patrimonio Arqueológico de la Universidad Autónoma de Barça (CEPARQ-UAB) arrancó con las excavaciones, se han hallado miles de escombros de herramientas de piedra, sílex, agujas de coser e aun puntas de jabalina de hueso. Pero jamás escombros humanos. Hasta el año pasado, Cuando el Equipo Encontró en una zona a dos metros de profundidad y, a priori, poco prometedora, algunos huesos de una Homo Sapiens que vivió hace unos 14.000 millones de años. Su nombre: Linya
, la mujer de La Noguera. En las excavaciones A lo largo del verano pasado, el elenco Halló una falange. Tras la sorpresa y el descreimiento iniciales –estaban investigando en una región rocosa, a unos cuarenta mts de donde se habían hallado La mayor una parte de los restos dejados en el jornada Después de jornada de nuestros ancestros nómadas–, alcanzó la confirmación de que, en efecto, eran huesos humanos. Luego el conjunto se reestructuró con especialistas que Empezaron a dar con más y más huesos. De momento, se han rescatado los fémures –uno de ellos conectado con la pelvis, lo que les dio la pista para saber que Versa de una mujer–, los huesos largos de los brazos y Algunas partes de las costillas, las vértebras y del cráneo de lo cual, con toda certeza es una esposa, tal vez de entre 17 y 20 años, de tamaño pequeño y que, Según las pruebas del carbono 14, vivió hace entre 14.400 y 13.500 años, en el definitivo del Paleolítico Superior. «El cuerpo estaba en una posición decúbito supino dentro de una formación arqueológica formada por rocas que han caído, lo que nos afirma que hay intencionalidad en el entierro, Porque los cadáveres de manera natural no quedan Así Más tarde de la muerte», explica a ABC Rafael Mora, Catedrático del Departamento de Prehistoria de la UAB e investigador del CEPARQ. Es decir, que utilizaron una especie de ‘nicho’ accidental, un hueco creado al caer las rocas de la cueva, para introducir el cuerpo que después ha sido rescatado prácticamente en su totalidad salvo La mayoría de las piezas del cráneo, que se encuentran a más profundidad y tendrán que ser rescatadas con sumo cuidado en los recientes años. «Es posible que encontremos grabados en la roca o bien un ajuar funerario y tenemos casi la total seguridad de que Versa de un enterramiento ritual, Ya que de otra forma los predadores hubieran borrado estos restos». Vista de la Cova Gran - CEPARQ-UAB
Aun En este sentido, y Aunque los enterramientos intencionados en Homo sapiens no son algo extraño, el elenco se muestra cauto, Puesto que la hipótesis no se podrá demostrar con certeza hasta que terminen los trabajos. «No se nos escapa la necesidad de ser cautos a la hora de afirmar que Se trata de un entierro intencionado», asevera en un Sólo parte Jorge Martínez-Moreno, estudioso del CEPARQ. «El procedimiento mortuorio entre los cazadores-recolectores apunta Varios posibilidades, que oscilan entre un entierro intencional, un entierro secundario, una aportación parcial del cuerpo, canibalismo o muerte accidental. Estos escenarios los tendremos que evaluar en función de los resultados que proporcione la excavación del espacio en el que han aparecido los restos». En ese nivel de sustrato También aparecieron abundantes restos de fauna y herramientas, Pero alejados del sitio en el que se han encontrado los escombros de Linya. «La Cova Enorme era utilizada por cazadores recolectores que pasaban A partir de unos días hasta meses instalados allá, utilizándolo de Residencia de paso hasta la fecha en que los recursos se agotaban y buscaban otro sitio», explica Mora. Un clima convulso
Linya y sus congéneres vivieron en un instante climatológicamente convulso. Hace unos 14.700 años, las condiciones climáticas globales eran extremadamente frías, Sin embargo cambiaron de manera repentina en menos de 100 años hacia un nuevo régimen climático igual al actual. Este evento, conocido Al semejante que oscilación de Bölling/Allerød, entre 14.700 y 12.900 Ya antes del presente, se caracterizó por un desenvolvimiento de la temperatura y la pluviosidad, que generó cambios ecológicos relevantes. Si bien el impacto de este acontecimiento acerca de el Prepirineo es poco conocido, ciertos indicadores recuperados en Cova Gran dejan investigar su impacto: el estudio de los carbones apunta que los Conjuntos humanos que se instalaron En medio la Última Glaciación usaron Tal y como combustible Sólo madera del pino de montaña. No obstante en las excavaciones se han hallado a su vez escombros de nuevas especies más cálidas, Al parecido que el enebro, el cerezo y el espino cerva
l, lo cual indica que También pudieron ascender las temperaturas en la zona. Pocos restos de Homo sapiens en la península ibérica En la península ibérica se han hallado muy pocos restos humanos del Paleolítico Superior Final (entre 20.000-12.000 años). «Puede haber Varios factores, Del mismo modo que que el clima influyera en la conservación de los huesos o bien que el terreno de las excavaciones no sea lo suficientemente amplio», señala Mora. Es por ello que el descubrimiento de Linya «es un hecho relevante» que puede aportar muchas claves sobre de qué forma vivían nuestros antepasados cazadores-recolectores al definitivo del Pleistoceno. En verdad, a los estudiosos les llamó la atención que fuera una mujer la enterrada en la Cova Enorme, idéntico que los restos recuperados en la Cueva del Mirón (Santander), la llamada Dama Roja, que datan de hace 20.000 años. «¿Por qué una esposa? Esto es interesante», apunta Mora. De la misma forma, los escombros pueden dar claves de la conexión de estos moradores con otras poblaciones europeas y Linya puede contener en sus genes más claves para descifrar el enigma. De instante, los trabajos continuarán para poder arrojar luz acerca de la vida de los Homo sapiens en la península ibérica Normalmente y de Linya en concreto: «Saber el porqué de las causas que llevaron a que apareciera en un espacio configurado por grandes bloques profundizará en el conocimiento acerca de los comportamientos y decisiones tomadas por aquella gente frente un hecho trascendente y cotidiano Al igual que es el de la muerte: qué procedimiento siguieron aquellos que forman parte de nuestro colectivo, No obstante que ya no están presentes. Los escombros de Linya generan Varios desafíos, que Esperamos poder revelar los recientes años», concluyen los investigadores.
Descubren a Linya, la Homo sapiens que viajó enterrada hace 14.000 años a los pies de los Pirineos
La Cova Gran, en el municipio leridano de Avellanes Santa Liña, en la comarca de La Noguera, guarda entre los sedimentos la historia de los humanos que han vivido allá en los últimos 50.000 años. Desde los neandertales a los primeros Homo sapiens,...