Cinco personas fueron detenidas vinculadas al robo cometido en la casa de Juan Martín del Potro, ocurrido el 15 de mayo, y la investigación detectó conexiones con pedidos de captura emitidos desde Estados Unidos y alertas de Interpol, según fuentes judiciales y reportes internacionales.

Cómo se identificó a la banda y qué pruebas existen

Fuentes de la investigación indicaron que el robo ocurrió entre las 17 y las 19 del 15 de mayo y que el vehículo utilizado fue un Chevrolet Astra identificado por cámaras y tareas de inteligencia. Las filmaciones corresponden a una estación de servicio Puma en la encrucijada de las rutas provinciales 29 y 74, en Ayacucho, y, según el expediente a cargo de la UFI N°16 y la DDI de Azul, resultaron determinantes para vincular a los ocupantes con el hecho. Los detectives consignaron que el auto fue registrado días antes por una infracción de tránsito en la Ciudad de Buenos Aires y que dos de los implicados dejaron huellas y signos compatibles con las pericias realizadas en la vivienda. A partir de esos registros se localizó el vehículo en un taller de la Ciudad de Buenos Aires y se procedió al secuestro judicial.

Fuentes de la investigación agregaron que, tras el golpe, el grupo huyó hacia el Área Metropolitana de Buenos Aires y que el seguimiento telefónico y los controles viales permitieron interceptar a integrantes de la organización en Junín y en la Terminal de Ómnibus de Retiro.

¿Qué vínculo existe con investigaciones en Estados Unidos?

De acuerdo con documentación judicial y reportes internacionales, dos de los arrestados tenían alerta roja de Interpol y pedidos de captura emitidos por el estado de Florida por robos con características similares. Los informes señalan que la organización utilizaba un modus operandi recurrente: ingresar a viviendas durante ausencias por competencias deportivas y sustraer dinero, joyas y relojes de alto valor. Entre las víctimas identificadas en reportes foráneos figuran jugadores de la NFL y la NBA, entre ellos nombres que fueron citados en la investigación internacional. Las fuentes consultadas precisaron que la cooperación con Interpol y agencias estadounidenses, incluyendo alertas y pedidos de información, fue clave para determinar la pertenencia de dos sospechosos a redes investigadas fuera del país.

En la causa local, Zúñiga Cartes y Jiménez Frereuy quedaron detenidos cuando intentaban abordar un micro con destino a Posadas, según informaron la DDI Junín y la Terminal de Ómnibus. Esos arrestos fueron informados públicamente el 24 de mayo, nueve días después del hecho denunciado el 15 de mayo.

¿Qué sigue en lo procesal y qué límites impone la investigación?

La causa fue calificada como robo agravado por efracción y por ser cometido en poblado y en banda; intervienen el Juzgado de Garantías N°1 de Tandil, el Juzgado de Garantías N°2 y la UFI N°16 de Azul, según el expediente. Tres de los detenidos serán trasladados a Tandil para prestar declaración indagatoria como imputados, mientras que en la Capital Federal dos de los aprehendidos quedaron a disposición del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°2. Durante los procedimientos se secuestraron al menos dos vehículos vinculados a la maniobra —el Chevrolet Astra y un Fiat Cronos— que deberán someterse a peritajes ordered by the court.

Desde el punto de vista procesal, la causa combina medidas locales (DDI Junín, DDI Azul, Seguridad Vial bonaerense) con cooperación internacional (Interpol, reportes desde Estados Unidos), lo que requiere coordinar plazos y garantías. Observamos que la investigación avanzó en nueve días entre el hecho y la comunicación pública de detenciones, un lapso relativamente corto para expedientes con pedidos internacionales; fuentes judiciales consultadas indican que causas similares suelen dilatarse varias semanas por trámites de cooperación. En coherencia con la práctica profesional, evitamos especular sobre móviles y promovemos preservar la dignidad de la víctima y la integridad de la investigación hasta que el expediente aporte pruebas concluyentes.