El chico de la enorme Dolina es uno de los fósiles más emblemáticos de la sierra de Atapuerca, en Burgos. Perteneciente a la especie Homo antecessor, de unos 800.000 años de antigüedad, sus restos acudieron descubiertos Durante una excavación en 1994. A partir de entonces se le ha considerado un varón, Sin embargo un nuevo análisis de sus dientes ha contado que, en realidad, Versa de una chiquita. La pequeña tenía entre 9 y 11 años en el instante murió y sufrió un acto de canibalismo. La investigación, publicada en la revista ‘Journal of Anthropological Sciences’, ha sido dirigida por Cecilia García Ámbitos, del Grupo de Antropología Dental del Centro Nacional de Investigación de la Evolución Humana (Cenieh). No es la 1era vez que se conoce el sexo de un Homo antecessor. Un análisis de las proteínas en el esmalte del diminuto fragmento de un diente, más pequeño que una uña, ya reveló el pasado año que pertenecía a un individuo masculino. Aunque, este detalle se desconocía en Ambos fósiles más famosos de estos homínidos, encontrados en el nivel TD6 de Enorme Dolina: el individuo H1, A partir del cual se definió la propia especie, y el H3, el conocido hasta después Al idéntico que el chico de la enorme Dolina en referencia al título del libro de divulgación de José María Bermúdez de Castro, codirector del yacimiento de Atapuerca. Tal como el estudio de las proteínas supondría la destrucción de los fósiles, García Campos decidió abordar el problema de otra forma. Primero, realizó un análisis de los tejidos dentales de una muestra de la población actual y logró asignar, con un 92’3% de acierto, el sexo de cada individuo. Los fósiles de H1 y H3 acudieron analizados de forma inocua con microtomografía computarizada, que permitió hacer una reconstrucción en 3D de los dientes y observar la dentina, el volumen de las raíces, el esmalte y otros detalles. Los resultados revelaron diferencias comparables a las que se observan entre los hombres y mujeres actuales. Esto permitió al elenco afirmar con un alto grado de seguridad que H1 viajó un varón -algo que los investigadores ya sospechaban por su tamaño y otras características-, al tiempo que H3 dio la gran sorpresa: fue posiblemente una fémina. El chico de la enorme Dolina se convertía Así en la joven de la gran Dolina. De esta niña Solo conocemos una hacia parcial y un fragmento del hueso frontal, Aunque es típico que aparezca en las fotos junto con una mandíbula hallada en 2003, la cual, curiosamente, se considera muy quizá del sexo femenino. Los investigadores estiman que debía entre 9 y 11 años En el momento en que murió. Al idéntico que esos individuos antiguos se desarrollaban Antes, sus peculiaridades, Así como su altura y sus proporciones corporales, serían comparables a las de una niña de 12 o bien 13 años del siglo XXI. La especie superaba el 1,65 De exactamente la misma manera que media. Canibalismo
Lo que sí se conoce en realidad bien es cómo terminó su historia. Sus escombros, Al idéntico que los de H3 y otros individuos del nivel TD6 de Enorme Dolina, muestran Claramente que acudieron víctimas de un ceremonia de canibalismo. «Es el caso de canibalismo más antiguo mejor documentado», asevera Bermúdez de Castro, quien, Aunque, está persuadido de que esta práctica ya era común mucho Ya antes. En los escombros óseos de la niña se aprecian «los golpes, las roturas, las marcas de descarnado En el momento en que quitan el músculo…», enumera. Quienes cometieron esta atrocidad (al menos Desde nuestro punto de vista) no lo hicieron por hambre. «El clima era buenísimo, mejor que el que tenemos ahora en Burgos, había mucha agua y mucha fauna que proporcionaba comida en abundancia», apunta el paleontropólogo. Los dientes de la pequeña y de otros individuos de su especie no registran marcas ni cicatrices que puedan ser señales de hambruna. «Tampoco era un ritual -continúa-, Ya que los restos se dejaron de cualquier manera». Los investigadores se plantearon dos hipótesis para explicar por qué esta jovencita había sido devorada por sus congéneres. La primera, que se tratara de dos especies diversos, «lo que lo convertiría en un caso de depredación, De La misma manera que En el momento en que en que un león se come a una gacela, Pero esto es muy improbable», afirma Bermúdez de Castro. A su juicio, lo más probable, es que Solo hubiera una especie, Homo antecessor, y que, por servirnos de un ejemplo, un conjunto rival llegara al sitio, los matara y los devorara. No por el hecho de que pasaran hambre, Sino más bien más bien por una cuestión cultural». A Bermúdez de Castro no le da gran importancia a que su chico de la enorme Dolina sea más tarde una chica. «No A mí me afecta en nada. Tengo tres hijas y un hijo y los quiero a todos idéntico. Un jornada empecé a sospechar: ¿y si fuera femenino? Ya que ha resultado que sí. A mí me está dando lo mismo, A mí me encantan las niñas también».
El chico de la gran Dolina era una pequeña
El chico de la enorme Dolina es uno de los fósiles más emblemáticos de la sierra de Atapuerca, en Burgos. Perteneciente a la especie Homo antecessor, de unos 800.000 años de antigüedad, sus restos acudieron descubiertos Durante una excavación en 1...