En todo el mundo hay más de doscientas especies diversos de lo que conocemos Del mismo modo que “animales eléctricos”, o bien sea, aquellos que emplean la electricidad para aturdir a sus presas o defenderse de los predadores. Todos ellos habitan en medios acuáticos a causa a que necesitan el agua De exactamente la misma manera que elemento conductor de la electricidad. El registro más viejo de peces eléctricos del que tenemos noticia son las representaciones del pez gato del Nilo en los murales de Ciertas tumbas egipcias, que se remontan hasta el 2.750 a. de C. Aunque, se puede decir que estos animales no ingresaron por la puerta grande de la ciencia hasta el momento en que en 1766 el naturalista sueco Carlos Linneo describió Por primera vez la anguila eléctrica (Electrophorus electricus) del río Amazonas. Electricidad animal y biomimetismo
Mucho Antes de que la electricidad se conociese disponíamos de muchos conocimientos prácticos logrados Desde la experiencia. De esta forma por poner un ejemplo, los egipcios utilizaban una raya marina eléctrica para tratar la epilepsia, en la América precolombina se usaba la anguila eléctrica para mitigar la gota y en la antigua China el pez gato eléctrico se recomendaba para paliar la caída del párpado –ptosis palpebral- y la parálisis facial. John Walsh, John Hunter y Henry Cavendish acudieron los primeros científicos que hallaron que la electricidad del pez torpedo procedía de dos órganos ubicados a Ambos lados del cuerpo y que, También, estaban formados por columnas de células apiladas. Esta sería la base científica que inspiró a Alessandro Volta (1745-1827) a diseñar la primera batería de voltios de corriente constante, la primera pila de la historia de la ciencia. Básicamente se trataba de una columna bastante elevada en la que se apilaban –de ahí su nombre- círculos de cobre y de cinc separados por una tela húmeda. En definitiva, Volta hizo apología del biomimetismo (del griego bio-, vida, y mimesis-, imitar) para construir la pila eléctrica. Más adelante, descubriría que si es que el agua era sustituida por Ciertas soluciones salinas el voltaje incrementaba ostensiblemente. Electrocitos: células especializadas
La capacidad para producir energía se debe a unas células especializadas denominadas electrocitos. Se dirigió hace unos cien millones de años –cuando los dinosaurios eran los reyes de nuestro planeta- En el momento en que un grupo de células musculares evolucionaron a esta estirpe teléfono. En el horario los electrocitos reciben una señal química se acciona la apertura de algunos canales selectivos que genera la entrada de iones sodio y la salida de iones de potasio. Este intercambio iónico amplifica el voltaje en la membrana, originando la apertura de más canales y dando lugar a una señal eléctrica que viaja por la célula. Las descargas eléctricas de los peces se localizan, de manera específica, en dos pares de órganos eléctricos que poseen en la cavidad craneal y que funcionan a modo de baterías. Uno de ellos lleva por nombre órgano de Sachs –en honor al naturalista Carl Sachs- y genera descargas de bajo voltaje, no superiores a los 10 voltios. Por el contrario, el otro órgano -de Hut- origina descargas de mayor intensidad y que se pueden prolongar A lo largo de un minuto, con las que llegan a matar a sus presas. En la ocación de las Electrophorus voltai se han llegado a registrar hasta 680 voltios, una cantidad capaz de electrocutar a un toro. Echando la mirada atrás, no andaríamos muy desencaminados si afirmásemos que Volta se inspiró en el órgano de Sachs, al paso que Harold P Brown –el inventor de la silla eléctrica- hizo lo propio en el órgano de Hut. Pedro Gargantilla es médico internista del Centro médico de El Escorial (Madrid) y cantautor de Varios libros de divulgación
El inventor que revolucionó la ciencia gracias al pez torpedo
En todo el mundo hay más de doscientas especies diversos de lo que conocemos Del mismo modo que “animales eléctricos”, o bien sea, aquellos que emplean la electricidad para aturdir a sus presas o defenderse de los predadores. Todos ellos habitan e...