En la fecha los astrónomos escrutan el cielo con sus telescopios, Solo son capaces de ver la mitad de la materia que, Según los modelos teóricos, tendría que de haber en el Universo. Y no charlamos de la materia oscura, cuya propia existencia está sometida a debate y que nadie ha localizado todavía, Sino más bien que de la materia bariónica, esto es, la materia “normal”, formada por protones y neutrones y de la que están hechos los planetas, las estrellas y las galaxias. Los astrónomos creen, pues, que aproximadamente la mitad de toda la materia convencional que hay “ahí arriba” permanece invisible para nosotros. Algo que Además sucede en nuestra propia galaxia, la Vía Láctea, donde se piensa que cerquita de del 50% de la materia está concentrada en fríos y opacos grumos de gas, demasiado oscuros Del mismo modo que para ser observados incluso por los telescopios más potentes. Es lo cual se conoce Del mismo modo que la “materia bariónica perdida” de la Vía Láctea. ¿Pero de qué forma localizarla? En un estudio recién publicado por Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, Yuanming Wang, de la Universidad de Sidney, en Australia, y su club, detallan el descubrimiento de cinco lejanas y “centelleantes” galaxias que apuntan a la existencia de una inusual nube de gas en nuestra galaxia. Es la 1era vez que se emplean galaxias lejanas De esta manera tal y como “marcadores brillantes” para localizar una comunicado de la materia perdida de la Vía Láctea. Para su trabajo Wang ha desarrollado un ingenioso procedimiento para ayudar a encontrar la materia que falta, y Debido a él ha conseguido encontrar en nuestra galaxia una corriente de gas frío no detectada hasta en seguida, a unos 10 años luz de distancia de la Tierra. La nube tiene aproximadamente un billón de km de largo y 10.000 millones de kilómetro de ancho, No obstante en suma Sólo tiene, aproximadamente, la masa de la Luna. “Sospechábamos -dice Wang- que enorme comunicado de la materia bariónica que falta se halla en manera de nubes de gas frío, ya sea dentro de las galaxias o bien entre ellas. Este gas resulta indetectable con métodos usuales, Ya que no emite luz visible propia y es demasiado frío para ser detectado por radioastronomía”. Por eso, los astrónomos se dedicaron a buscar galaxias lejanas, fuentes de radio en el fondo distante, y a estudiar la manera en que brillaban. De esta forma, sigue la investigadora, “encontramos cinco fuentes de radio centelleantes en una gigantesca línea en el cielo. Y nuestro análisis muestra que su luz tiene que haber pasado Mediante esa nube de gas frío”. Del mismo modo en que la luz visible se distorsiona al atravesar nuestra atmosfera para dar sitio al centelleo de las estrellas, las ondas de radio, al atravesar la materia, De la misma forma ven afectado su brillo. Y fue ese “centelleo galáctico” lo que Wang y sus colegas detectaron en sus instrumentos. En palabras de Artem Tunstov, coautor de la investigación, “no estamos muy seguros de qué está hecha esa nube extraña, Sin embargo una posibilidad es que podría tratarse de una ¨nube de nieve¨de hidrógeno, distorsionada por una estrella siguiente para formar un largo y delgado grumo de gas”. El hidrógeno, en efecto, se congela a unos menos 260 grados, y los teóricos han propuesto que parte de la materia bariónica perdida del Universo podría estar “encerrada” en estas “bolas de nieve de hidrógeno”, prácticamente imposibles de encontrar de manera directa. “A pesar de ello -prosigue Wang- ahora tenemos un tratamiento para identificar esos grumos de gas frío invisible utilizando galaxias de fondo Del mismo modo que marcadores”. Conforme explica Tara Murphy, otra de las firmantes del artículo, “esta es la 1era vez que se detectan Múltiples ´centelleadores´ detrás de La misma nube de gas frío. En los recientes años, deberíamos poder usar métodos afines para advertir una gran cantidad de estructuras de gas de este tipo en nuestra galaxia”.
Encuentran parte de la «materia perdida» de nuestra galaxia
En la fecha los astrónomos escrutan el cielo con sus telescopios, Solo son capaces de ver la mitad de la materia que, Según los modelos teóricos, tendría que de haber en el Universo. Y no charlamos de la materia oscura, cuya propia existencia está...