En el instituto nos enseñaron que diferentes partes de nuestra lengua se especializan en descubrir los distintos géneros de sabores: dulce, salado, amargo, ácido y el últimamente descubierto «umami». Acto seguido un Plantel de investigación de la Universidad de Buffalo (EE. UU.) ha descubierto la presencia de células gustativas que son capaces de hallar diversos estímulos: todos menos el sabor salado. Las conclusiones se acaban de publicar en la revista «PLOS Genetics». Las papilas gustativas de la boca son fundamentales para la supervivencia En tanto que ayudan a decidir si es que un alimento es una buena fuente de nutrientes o bien un veneno potencial, Asimismo de proporcionarnos una experiencia única Una vez que comemos. Hasta ahora, se sabía que existen tres tipos de células gustativas: las células de tipo I, que actúan Tal como células de apoyo; las células de tipo II, capaces de advertir sabores amargos, apacibles y umami; y las células de tipo III, que se especializan en sabores ácidos y salados. Para comprender mejor cómo las células gustativas detectan y señalan la presencia de diversos sabores, los creadores experimentaron ratones modificados genéticamente. Con ello, encontraron un subconjunto anteriormente desconocido de células Tipo III que eran «ampliamente receptivas» y podían anunciar estímulos amargos usando una vía de señalización y estímulos dulces, amargos y umami usando otro canal. La idea de que los mamíferos podrían disponer células gustativas que responden ampliamente ha sido propuesta por varias corrientes, No obstante anteriormente nadie había aislado y También identificado estas células. Ahora, los estudiosos sospechan que las células que responden a más sabores contribuyen significativamente a nuestra capacidad para saborear. Su descubrimiento proporciona una nueva perspectiva acerca de de qué forma se envía la datos del gusto al cerebro para su procesamiento, y sugiere que las papilas gustativas son mucho más complejas de lo que apreciamos actualmente. El experimento con ratones
Para ejecutar su estudio, los científicos aislaron las células gustativas de las lenguas de ratones modificados genéticamente. El elenco También identificó dónde se expresan las proteínas en las células gustativas y estudió los cerebros de los ratones para analizar cómo se activan las células en parte del cerebro llamada tracto solitario. El tracto solitario es la 1era área del cerebro que detecta datos acerca de el gusto. Los estudiosos También compararon de qué manera se comportaban los ratones en el horario se inhabilitaban estas células. Para ello, entrenaron a ratones normales al lado de otros modificados genéticamente para bloquear la respuesta al beber agua. Estos últimos actuaron En este sentido como si es que no pudieran saborear, y se aproximaron al agua amarga De forma tal agua normal, en contraste a los ratones normales. Y, al contrario de los ratones normales, que bebían agua azucarada «como locos», los ratones modificados bebían La misma cantidad que de agua sin aditivos. «Por lo tanto, creemos que las células gustativas que responden ampliamente son necesarias para que se envíe la señal adecuada al cerebro, Al igual que las células gustativas específicas para amargo, dulce y umami», explica Katherin Medler, autora principal del estudio. De qué manera procesa el cerebro la información
Algunos Creen que Solo hay células específicas para cada estímulo. Otros Creen que la datos llega al cerebro En el momento en que las células se activan en un Sólo patrón específico en la población para producir cada respuesta. «Nuestros datos sugieren que es probable que sea una combinación de estas dos ideas: Ciertas células gustativas son muy específicas de los estímulos a los cuales responden, Mientras que que otras responden de forma muy amplia y pueden advertir una amplia gama de estímulos», avisó Medler. Sin embargo, el club reconoce que este estudio tiene limitaciones, Porque se limitó mucho el rango del sabro y este puede estar combinado y contener Varios matices. Por otra parte, tampoco se determinó si las células que responden ampliamente y las células selectivas trabajan juntas dentro de las papilas para crear una única señal que estimula el nervio conectado a la boca, o si están estimulando los nervios de la lengua en paralelo y esa datos está integrada en la primera sinapsis en el cerebro. «Necesitamos comprender mejor cómo funciona el sistema del gusto para abordar de manera efectiva los incidentes de salud que causan los déficits gustativos. Si es que perdemos nuestro sentido del gusto, tiene un efecto negativo sobre el apetito y las personas tienden a no comer lo suficiente y pueden desnutridos», asevera Medler.
Hallan una una inédita célula gustativa que detecta todos y cada uno de los sabores menos el salado
En el instituto nos enseñaron que diferentes partes de nuestra lengua se especializan en descubrir los distintos géneros de sabores: dulce, salado, amargo, ácido y el últimamente descubierto «umami». Acto seguido un Plantel de investigación de la ...