La Justicia identificó a Patricio Guido Marre —registrado en la agenda de Martín Migueles como “Pato Juli”— como uno de los intermediarios que facilitaban accesos exprés al Sistema de Importaciones de la República Argentina (SIRA) y pidió al fiscal Franco Picardi analizar las llamadas y SMS del sospechado entre el 1 de enero de 2022 y el 31 de diciembre de 2023, según La Nación. Esa medida forma parte de una ampliación de la hipótesis que busca reconstruir vínculos entre financistas, casas de cambio y funcionarios.

¿Qué se investigó en Nordelta?

El expediente, según el fiscal Picardi, reconstruyó una reunión el 18 de enero de 2023 en una parrilla de Nordelta en la que participaron “Pato” y Héctor Ezequiel Caputto, alias “Pipo”. Los diálogos recuperados por la fiscalía permiten inferir que el encuentro fue “altamente positivo” para los intervinientes, por lo que Picardi solicitó registros de llamadas y SMS de ambos entre el 1/1/2022 y el 31/12/2023, según el oficio citado por La Nación. Además, el fiscal pidió a la Asociación Vecinal Nordelta el listado de personas que ingresaron a la casa de Elías Piccirillo entre el 1/1/2020 y el 31/12/2024. En la causa aparecen referencias a otros intermediarios apodados “la vieja del Central” y “la señora”; fuentes del expediente apuntan a una exfuncionaria jubilada y a la contadora Valeria Fernández, según la nota periodística.

¿Qué dicen los números sobre el circuito financiero?

La pesquisa se divide en al menos dos ejes: el acceso irregular a SIRA y lo que el expediente define como el “rulo financiero”. Según la Gerencia de Supervisión de Entidades No Financieras del BCRA, Arg Exchange —vinculada a Piccirillo y Migueles— compró más de 250 millones de dólares entre enero y diciembre de 2023, lo que el informe traduce a un ritmo promedio de 768.000 dólares por día, según La Nación. Si se mantuviera ese ritmo durante un año, equivale a aproximadamente 280.320.000 dólares, una comparación temporal que muestra la magnitud del flujo operativo informado por el BCRA frente al total declarado para 2023. Hasta ahora hay cinco funcionarios imputados y allanados por la línea del “rulo”, todos de segunda línea, según el fiscal; Picardi ha solicitado identificar a funcionarios de jerarquía con injerencia en el control de casas de cambio entre 2020 y 2023.

¿Qué falta confirmar y qué puede pasar ahora?

Quedan por acreditar vínculos directos entre intermediarios y funcionarios de mayor jerarquía. El fiscal pidió a la Aduana que identifique a los agentes que intervinieron en autorizaciones de SIRA durante 2023 sobre empresas mencionadas en los chats —NEMES S H de Fuentes N y Mazza, TEFASA y Fizika SRL— y reclamó copia de los sumarios en curso contra casas de cambio. También solicitó un informe pormenorizado sobre los pesos que fondearon las cuentas de las agencias investigadas y la trazabilidad de las divisas adquiridas en 2023, según el oficio citado por La Nación. En paralelo, la presencia de audios aportados por el financista y testimonios como el del expolicía Carlos “El Lobo” Smith complican la escena probatoria; sin embargo, la fiscalía aún debe cruzar registros telefónicos, registros de ingreso a propiedades y sumarios administrativos antes de atribuir responsabilidades superiores.

Mantenemos cautela: exigimos verificación de textos, actas y anexos antes de evaluar alcance político, judicial o electoral. La identificación de «Pato» y el pedido de registros amplían la investigación, pero la fiscalía aún depende de peritajes telefonicos, controles de acceso y documentación oficial para transformar inferencias en pruebas.