En los bordes de caminos y yermos, en suelos pedregosos, en praderas hidrófilas o durante de malezas podemos encontrarnos con las pimpinelas (Sanguisorba officinalis), una herbácea aromática que puede llegar a medir hasta medio metro de altura. Su epíteto latino medieval –officinalis- nos pone sobre la pista de sus propiedades, y es que A lo largo de siglos se usó para cicatrizar las pequeñas heridas, para curar las diarreas o aliviar las hemorroides. La simbiosis se convierte en traición
Además, esta planta es la principal fuente nutricia de la mariposa Phengaris nausithous –hormiguera oscura-, un lepidóptero de aspecto sencillo, que podría pasar De forma fácil desapercibido frente a los ojos de un observador no advertido, Pero que esconde uno de los ciclos biológicos más apasionantes. Esta mariposa realiza su puesta de huevos A lo largo de los meses estivales en las hojas de las pimpinelas y A lo largo de la primera semana de vida se alimenta exclusivamente de estos vegetales. Pasados unos días, y Siempre y en toda circunstancia y en todo momento y en todo momento al atardecer, se permite caer al suelo y espera a ser adoptada por hormigas del género Myrmica que por allí deambulen. Al parecer, las larvas de estas mariposas secretan feromonas que recuerdan a los himenópteros a las sustancias secretadas por sus propias larvas, un hecho que las confunde y hace que no duden en llevárselas a sus hormigueros. Allá, el invasor se camufla entre las larvas de las hormigas escarnecidas y inicia a alimentarse de sus crías hasta que -después de Varios meses- emerge convertida en una bella crisálida. Mutualismo animal disbalanceado
No todas y cada una las mariposas mantienen una relación tan taimada Al idéntico que la hormiguera oscura, en ciertos casos se asemeja más a un mutualismo o bien, al menos, eso se creía. Esto es lo que sucede, por ejemplo, entre la mariposa Lycaenid y las hormigas. Las larvas de este lepidóptero tienen un saco nectario que secreta un líquido rico en azúcares y aminoácidos que sirve de fuente energética para los himenópteros. A recambio de la manutención, las hormigas protegen ferozmente a la larva de sus enemigos naturales. Hasta acá todo semeja responder un curso lógico. Si es que bien, la relación simbiótica no está equilibrada por el hecho de que las hormigas pueden hallar fuentes alternativas de alimentos, al paso que las larvas de las mariposas son absolutamente dependientes de la protección que reciben. ¿Qué es lo cual hace a las hormigas continuar junto a la larva y no buscar el sustento en otro sitio? El triunfo está en un Sólo neurotransmisor
Fue precisamente esta singularidad la que hizo sospechar a los biólogos que existían “algo” más que un sencilla alimento para generar la dependencia biológica de las hormigas hacia las mariposas. Los científicos observaron que las hormigas que se alimentan de ese néctar reducen sensiblemente su actividad locomotora, lo que les provoca una mayor permanencia cerca de de las larvas, al tiempo que se vuelven más belicosas. Con estas dos sencillas medidas la larva reduce la probabilidad de convertirse en una diana fácil para sus predadores. En la fecha los científicos midieron las sustancias químicas -aminas neurogénicas- que había en el cerebro de las hormigas que habían ingerido néctar observaron con novedad que existía una disminución llamativa de los niveles de dopamina, en comparación con los encontrados en el cerebro de las hormigas control. a su vez, otras aminas neurogénicas, Del mismo modo que la serotonina, la tiramina o bien la octopamina se encontraban en valores normales en el cerebro de las hormigas que habían consumido el néctar. La dopamina, aparte de modular diversos comportamientos animales, participa en el movimiento, eso permitiría explicar su falta de movilidad y su agresividad. En otras palabras, el órgano nectario de las larvas de las mariposas licénidas fideliza la labor protectora de las hormigas al producir una dependencia biológica. M.Jara Pedro Gargantilla es médico internista del Centro médico de El Escorial (Madrid) y cantautor de Múltiples libros de divulgación.
La tenebrosa relación entre hormigas y mariposas
En los bordes de caminos y yermos, en suelos pedregosos, en praderas hidrófilas o durante de malezas podemos encontrarnos con las pimpinelas (Sanguisorba officinalis), una herbácea aromática que puede llegar a medir hasta medio metro de altura. Su...