El juez federal Daniel Rafecas ordenó el 13 de abril de 2026 la publicación de una alerta roja de Interpol para detener a Seyed Ali-Asghar Mir-Hejazi, a quien la fiscalía de la Unidad AMIA acusa de haber dado la orden del atentado del 18 de julio de 1994, que dejó 85 muertos y 300 heridos, según la causa judicial y registros de prensa (LA NACION y Télam).
¿Qué ordenó la justicia?
Rafecas pidió a Interpol que difunda una alerta roja y remitió un pedido de cooperación internacional dirigido a Irán, según sources judiciales citadas por LA NACION. El requerimiento formaliza la imputación que el fiscal federal Sebastián Basso presentó tras un viaje a París, donde en diciembre de 2024 tomó cuatro testimonios al amparo de la legislación francesa y con apoyo de las autoridades antiterroristas locales (LA NACION). La instrucción apunta a que Mir-Hejazi —descripto en las actuaciones como “mano derecha” del líder supremo— haya participado en la planificación y comunicación de la orden del ataque. La solicitud incluye documentación que la fiscalía considera probatoria: testimonios, libros y otros papeles que llegaron físicamente a Buenos Aires a comienzos de 2026, según las fuentes.
¿Qué pruebas presentó la fiscalía?
La acusación se apoya en cuatro declaraciones tomadas en París en diciembre de 2024 y en papeles que, según la investigación, ocupan “medio metro de altura” en copias físicas traídas a la Argentina (LA NACION). Dos de los declarantes ya habían prestado testimonio en los inicios de la instrucción, y ahora esas declaraciones fueron ampliadas, según el expediente. La fiscalía señala además rastros migratorios: una visa de ingreso que, según Migraciones consignada en el expediente, ubica a Mir-Hejazi en Buenos Aires en 1993, un año antes del atentado. Todo ello se presenta mientras la causa avanza en un juicio oral en ausencia, una vía que viene formándose desde la asunción del fiscal Basso a principios de 2019 (LA NACION). Se trata de pruebas que la fiscalía considera suficientes para solicitar medidas de cooperación internacional.
¿Murió Mir-Hejazi en marzo de 2026?
Medios israelíes informaron que Mir-Hejazi habría muerto el 6 de marzo de 2026 en un ataque aéreo en Teherán; no obstante, la justicia argentina declinó dar por cerrada esa hipótesis y registra silencio oficial iraní sobre el caso, según las fuentes judiciales citadas por LA NACION. Los investigadores argentinos explican que la constatación de un deceso en el exterior exige confirmación documental y cooperación internacional, por lo que la orden de captura busca asegurar la posibilidad de detención si la persona se moviliza. Como antecedente relevante, la Unión Europea sancionó a Mir-Hejazi en abril de 2012 y Estados Unidos en enero de 2020 por su presunta responsabilidad en represalias y violaciones de derechos humanos, según listados oficiales de sanciones.
¿Qué implica para la causa AMIA y para el Estado argentino?
La instrucción de Rafecas reafirma el avance del expediente hacia un juicio oral en ausencia contra los imputados por la voladura de la AMIA, ocurrida el 18 de julio de 1994 (85 muertos, 300 heridos, según la causa). Actualmente la causa incluye pedidos de detención y acusaciones contra al menos diez personas señaladas en el expediente, entre ellas figuras cuya acusación fue formalizada sin que comparecieran ante la justicia local (LA NACION). El pedido a Interpol y la solicitud de cooperación a Irán inscriben la causa en una discusión práctica sobre ejecución de órdenes judiciales en el exterior: los plazos y la respuesta de países terceros serán determinantes. Mantenemos cautela: exigimos verificación del texto final, actas y registros antes de evaluar alcance político o judicial, y señalamos que cualquier avance dependerá de la recepción de documentación probatoria y del grado de cooperación internacional disponible.