Se trata del Mundial 2026: 48 selecciones y 104 partidos en 16 sedes distribuidas entre Estados Unidos, México y Canadá, según la FIFA (citada por La Nación). Este dato resume el cambio central: el torneo crece en tamaño y en complejidad logística.
¿Qué cambia en el formato?
El cambio más visible es el salto de 32 a 48 equipos, lo que lleva el total de partidos a 104 (antes eran 64 en la fase final de 32 selecciones), según La Nación que resume el anuncio de la FIFA. El sistema será de 12 grupos de cuatro equipos, con los dos primeros de cada grupo y los ocho mejores terceros que avanzan; se añade una ronda de dieciseisavos de final. El campeón deberá disputar ocho partidos en lugar de siete, un ejemplo concreto del ajuste competitivo (según FIFA). Para ubicarse: pasar de 32 a 48 equipos implica un aumento del 50% en participantes y un 62.5% más de partidos en la fase final (de 64 a 104), lo que cambia calendarios, descansos y cargas físicas para planteles y cuerpos técnicos.
Logística, sedes y clima: ¿qué hay que tener en cuenta?
Habrá 16 sedes en total: 11 en Estados Unidos, tres en México y dos en Canadá, con el Estadio Azteca como inicio el 11 de junio y el MetLife Stadium la final el 19 de julio, según La Nación. Dallas tendrá la mayor asignación con nueve encuentros. La organización advierte que las distancias internas pueden alcanzar hasta 4.000 kilómetros entre sedes y que en plazas como Monterrey u Houston las temperaturas promedio superarán los 35 °C (La Nación/FIFA). Eso influye en calendarios, en la logística de hinchas y en la gestión del calor: se proyectan sistemas de enfriamiento en bancos y tribunas y el cambio a césped natural en algunas sedes para adaptar la infraestructura al fútbol. Estos elementos no son anécdota: afectan turnos de entrenamiento y rotación de planteles.
¿Cómo nos afecta esto a los argentinos?
Argentina llega como campeón defensor y en buena racha deportiva, con el palmarés reciente que incluye la Copa del Mundo, dos Copa América y la Finalissima (según La Nación). Lionel Messi jugará a los 39 años y su presencia genera una expectativa especial; sobre declaraciones tajantes de “último Mundial” para figuras como Messi o Cristiano Ronaldo preferimos la cautela: son especulaciones deportivas que requieren confirmación de los propios jugadores o sus equipos. Para los hinchas argentinos hay efectos concretos: las entradas más baratas para residentes locales rondarán los 10 dólares (según La Nación) —pero esos precios no aplican a visitantes internacionales— y la mayor cantidad de partidos y sedes implica viajes más costosos y logística más compleja para seguir a la selección. Además, la ampliación del cupo (48 equipos) cambia la competitividad en las instancias iniciales y las posibilidades de clasificación y calendario de los futbolistas.
Tecnología, economía y seguridad: lo que conviene monitorear
FIFA anunció varias medidas tecnológicas: VAR semiautomatizado y una sala centralizada en Dallas para su gestión (La Nación). La transmisión oficial contará con más de 100 cámaras por partido y una app con realidad aumentada para estadísticas. En lo económico, la FIFA proyecta una asistencia récord de más de seis millones de personas y un impacto superior a 5.000 millones de dólares en las ciudades sede; además se estiman más de 95.000 empleos temporales y más de 20.000 voluntarios (La Nación/FIFA). Todo eso abre oportunidades pero también riesgos: presión sobre servicios públicos locales, demandas de seguridad y desafíos de sostenibilidad que la organización dice atender mediante programas específicos. En materia informativa, mantenemos prudencia ante afirmaciones rotundas y priorizamos datos oficiales: la relevancia de este Mundial no está en las leyendas, sino en cómo se gestionan el calendario, la salud de los jugadores y la experiencia de los hinchas.
Para terminar: 100 días antes, el dato que queda es sencillo y operativo —48 equipos, 104 partidos, 16 sedes— (según FIFA/La Nación). Es la cifra que marca el cambio y la que condicionará decisiones deportivas, económicas y logísticas en los próximos meses. Sofía Santamarina