El oficialismo intentó acelerar en el Senado la aprobación del Acuerdo UE‑Mercosur para ser el primer país en ratificarlo, pero Uruguay lo ratificó antes, según La Nación (26/2/2026).
¿Qué pasó en el recinto y por qué no alcanzó?
En el recinto, la jefa de los libertarios, Patricia Bullrich, buscó limitar los discursos y acelerar la votación, y lo hizo incluso acercándose a la banca de José Mayans para pedir acotar las exposiciones, según La Nación. Eduardo Vischi fue mencionado como el jefe de una bancada de diez senadores que la Casa Rosada intentó persuadir; la nota indica “una tropa de diez senadores” a cargo de Vischi.
La discusión incluyó cruces con el radical Maximiliano Abad y la réplica de Mayans: “Hay una violación flagrante de todo el sistema”, señaló, según la crónica. En ese tramo los libertarios, que se habían comprometido a reducir sus intervenciones, utilizaron el tiempo permitido y el oficialismo no logró cerrar la sesión antes de que Uruguay difundiera su avance.
¿Qué significa que Uruguay haya ratificado primero?
Según La Nación, la ratificación en la Cámara correspondiente se consignó “por 69 votos a favor, tres en contra y ninguna abstención”; la nota no amplía aquí la naturaleza del órgano que consignó ese resultado.
El Ejecutivo argentino, representado en el Senado por el canciller Pablo Quirno, sostuvo que la promulgación nacional —según él, firmada por el presidente— permite que la Comisión Europea apruebe la aplicación provisoria del acuerdo. Quirno informó la medida “pasadas las 18”, de acuerdo con la crónica, y la carrera quedó centrada en quién remite primero el expediente a Paraguay, que ejerce la presidencia pro tempore del Mercosur.
¿Cómo impacta esto en la política interna y en la relación con la Unión Europea?
En lo político, la maniobra muestra la urgencia simbólica del oficialismo por aparecer como el país que lidera el tramo final del acuerdo. La nota registra que se cambiaron fechas de sesiones: lo previsto para un viernes se adelantó al jueves cuando se conoció la agenda uruguaya. En redes y en la comunicación institucional hubo lecturas inmediatas: la cuenta oficial del Mercosur difundió el logro uruguayo, según La Nación.
En términos institucionales, la diferencia entre ratificación legislativa y promulgación ejecutiva es clave para la aplicación provisoria por parte de la UE; el canciller lo subrayó en el recinto. Eso implica que, más allá del gesto simbólico de ser “el primero”, los plazos administrativos y la formalización ante la Comisión Europea definen la entrada en vigor provisional.
¿Qué sigue?
Resta definir de manera precisa el envío formal del instrumento al Mercosur y las fechas en que la Comisión Europea evaluará la aplicación provisoria, pasos que la crónica atribuye a movimientos administrativos inmediatos. La carrera por el protagonismo diplomático continúa: según la nota, el oficialismo conserva la esperanza en argumentos técnicos vinculados a la promulgación y los plazos administrativos.
Desde esta columna mantenemos cautela: esperamos el texto final del acuerdo, su reglamentación y los informes de impacto institucional y en derechos antes de evaluar sus efectos concretos. Mientras tanto, el episodio queda como una muestra de la importancia del calendario parlamentario y de la diferencia entre símbolo político y tramitación jurídica.