El Senado aprobó anoche la media sanción del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, después de una sesión que se extendió poco más de cinco horas. El proyecto pasa ahora a la Cámara de Diputados, donde deberá obtener la aprobación definitiva para que el tratado entre en vigencia en Argentina.

La votación quedó así: 42 votos a favor, 26 en contra y 2 abstenciones. El oficialismo consiguió el apoyo de sectores dialoguistas de la oposición, mientras que el peronismo kirchnerista y los bloques de izquierda votaron en contra.

¿Qué dice el texto que se votó?

Esta es la pregunta que sigue sin respuesta clara. Según pudo verificar este medio, el texto completo del acuerdo comercial no está disponible para consulta pública en el sitio del Senado. La versión que circuló entre los senadores durante el debate fue un resumen de puntos principales elaborado por la Cancillería, no el tratado íntegro.

En diálogo con la prensa, el senador oficialista Martín Goerling sostuvo que “el acuerdo representa una oportunidad histórica para la integración argentina al mundo”. Por su parte, la senadora opositora Juliana Di Tullio advirtió que “aprobar un tratado sin conocer su letra chica es un acto de irresponsabilidad legislativa”.

Fuentes del bloque dialoguista indicaron que el voto afirmativo se debió a “la necesidad de no bloquear una negociación de 25 años”, pero reconocieron que “falta información sobre alcances específicos en sectores sensibles como el automotriz y el agroindustrial”.

¿Qué sigue ahora en Diputados?

El proyecto ingresa formalmente a la Cámara baja esta semana. Según el reglamento, debe pasar por las comisiones de Relaciones Exteriores y Comercio antes de llegar al recinto. Los plazos dependen de si el oficialismo consigue dictamen de mayoría o si la oposición exige dictámenes en minoría.

Resta definir si Diputados solicitará informes de impacto sectorial al Ejecutivo antes de votar. Algunos bloques ya anticiparon que pedirán datos concretos sobre cuotas de importación, plazos de desgravación arancelaria y mecanismos de protección para industrias locales.

El tratado no tiene período de sesiones extraordinarias asegurado, por lo que si no se vota antes del 30 de noviembre, perdería estado parlamentario y debería volver a presentarse en 2027.

Las dos campanas sobre el acuerdo

El ministro de Economía, Luis Caputo, celebró la media sanción y afirmó que “el acuerdo abre mercados para más de 400 millones de consumidores europeos”. Según datos del Ministerio de Producción, el tratado podría incrementar las exportaciones argentinas en un 15% anual, principalmente en carne, soja y vino.

Desde la oposición kirchnerista, el diputado Máximo Kirchner advirtió que “el tratado pone en riesgo 150.000 puestos de trabajo en la industria automotriz y textil”. Citó un informe de la Unión Industrial Argentina (UIA) que proyecta un aumento del 30% en las importaciones de manufacturas europeas durante los primeros cinco años de vigencia.

La Sociedad Rural Argentina (SRA) respaldó el acuerdo y señaló que “elimina aranceles del 20% que hoy pagan las exportaciones de carne a Europa”. La Confederación General del Trabajo (CGT), en cambio, convocó a un paro de 24 horas si Diputados vota sin antes publicar el texto completo y realizar audiencias públicas.

La votación en Diputados no tiene fecha confirmada. El oficialismo necesita 129 votos para la aprobación definitiva y, según el resultado del Senado, tendría los números justos si mantiene el apoyo de los bloques dialoguistas. Cualquier fisura en ese acuerdo podría complicar la sanción final.