Un colectivo de escritores, académicos y exdirectores solicitó hoy la restitución de la placa en homenaje “a los 30.000 desaparecidos y víctimas del terrorismo de Estado 1974-1983” que fue retirada de la Casa de la Argentina en la Ciudad Internacional Universitaria de París (CIUP). Según La Nación, la placa se colocó en 2022 y su retiro se produjo en vísperas del 50º aniversario del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976.
¿Qué ocurrió exactamente con la placa y quién lo ordenó?
La retirada de la placa se informó oficialmente como parte de “un plan de mantenimiento y modernización” de la sede, según el Ministerio de Capital Humano citado por La Nación. La placa, instalada en 2022, no ha sido repuesta al cierre de la nota, de acuerdo con la misma fuente. La Casa de la Argentina forma parte de la CIUP, que agrupa “más de cuarenta casas” de distintos países y recibe a miles de usuarios por año, según el artículo periodístico. Los firmantes sostienen que la acción coincide con la conmemoración del 50º aniversario del golpe de 1976; la referencia temporal —2022 versus marzo de 2026— ubica la remoción a cuatro años de la colocación, y a pocos días del 24 de marzo de 1976, un dato central para los firmantes.
¿Qué dicen los firmantes y qué pruebas aportan?
La petición inicial, impulsada por los académicos Julio Premat, Sergio Delgado y Magdalena Cámpora, reunió más de 5.000 firmas, según La Nación, entre ellas figuras de la literatura y la academia. La carta abierta difundida hoy incluye además el respaldo de “responsables de 45 centros de investigación” y directores de revistas científicas, según el mismo medio. Los firmantes acusan al director de la Casa, Santiago Muzio —nombrado por el gobierno de Javier Milei, según La Nación— de negarse a firmar la charte de la CIUP, en particular el artículo 3 que obliga a respetar “valores de tolerancia y comprensión mutua”. También señalan que Muzio habría utilizado la sede para actividades vinculadas, según ellos, a redes europeas de extrema derecha y ultracatólicas, apoyando esas afirmaciones con fotografías y comunicaciones publicadas en internet citadas en la carta.
¿Qué documentación falta y qué se debería verificar?
Frente a las acusaciones, lo central es la documentación: los firmantes piden acceso a las actas de la CIUP, el pedido o la orden administrativa que motivó el retiro de la placa, y los registros de actividades desarrolladas en la Casa de la Argentina. Manteniendo cautela editorial, exigimos la publicación y verificación documental de actas, comunicados y listados de actividades antes de sacar conclusiones sobre la instrumentalización política de la sede. La carta alude además a debates en el Senado francés y en la Cámara de Diputados en la Argentina; esos cruces parlamentarios deberían estar referenciados con actas públicas para cotejar fechas y contenidos, según pudo relevarse en la nota original.
¿Qué puede pasar ahora y cuál es la recomendación mínima?
Los firmantes pidieron que la Casa vuelva a ser “espacio de encuentro y convivencia democrática”. En términos prácticos, la restitución de la placa sería una medida simbólica inmediata; en paralelo, corresponde la publicación de los documentos administrativos que motivaron la remoción y el detalle de las reservas de espacios y actividades en la Casa. Sin esos documentos —órdenes de mantenimiento, correspondencia oficial, registros de eventos— no es posible evaluar si se trató de una acción técnica o de una decisión con motivaciones políticas. Nuestra posición es de cautela: exigimos la verificación documental antes de proyectar consecuencias institucionales o electorales, y pedimos transparencia a la Secretaría responsable.
Conclusión: la controversia combina un acto simbólico —la retirada de una placa conmemorativa colocada en 2022, según La Nación— y denuncias sobre el uso institucional de una sede pública en París. Los datos disponibles son públicos en la nota citada, pero para avanzar en conclusiones hace falta la publicación de actas, órdenes y listados de actividades que, por ahora, no se han aportado.