La hermana de Germán Giuliani planteó en LN+ que su hermano sigue detenido en Venezuela mientras Nahuel Gallo fue liberado después de 448 días, según publicó La Nación el 4/3/2026. Vanesa Giuliani pidió asistencia consular y atribuyó la detención a la aplicación de lo que describió como una “ley del odio” por parte del régimen venezolano.
¿Por qué, según la familia, Giuliani no fue liberado junto a Gallo?
La explicación ofrecida por Vanesa Giuliani en la entrevista, reproducida por La Nación, es que el régimen venezolano ubicó a su hermano en una categoría distinta por causas abiertas en ese país. “El día que detuvieron a mi hermano detuvieron a 80 personas más”, afirmó Vanesa, según la crónica del 4/3/2026. También relató que a él le pidieron documento y le revisaron el celular desde los primeros días, circunstancias que, según la familia, podrían haber derivado en su aprehensión. Estas son las versiones de la familia; no se adjuntaron actas judiciales ni resoluciones oficiales en la nota que las confirmen. Por eso es necesario distinguir entre el relato familiar y la prueba documental.
Las declaraciones públicas y los hechos verificables
Según La Nación (4/3/2026), Nahuel Gallo estuvo detenido 448 días; esa cifra sirve de referencia temporal: 448 días equivalen a 83 días más que un año calendario (365 días). La cifra es relevante para dimensionar el tiempo que demandó la liberación de un ciudadano argentino en Venezuela y comparar plazos de gestión diplomática en casos similares. Vanesa también dijo que “el régimen avanzó con todo, sobre todas las instituciones y violando sistemáticamente todos los derechos”; esa atribución figura en la nota. Es importante remarcar que las afirmaciones sobre detenciones masivas y causas internas requieren cotejo con actas judiciales venezolanas, informes consulares y, si existen, peritajes técnicos sobre comunicaciones o pruebas incautadas.
¿Qué está haciendo el Estado argentino según la familia?
La familia sostuvo que la asistencia oficial pasa por Cancillería: “El Estado argentino tiene que resolver esto a través de Cancillería, y es la asistencia que estamos teniendo”, dijo Vanesa, según La Nación. Además, la hermana mencionó que la activista venezolana Elisa Trotta facilitó un encuentro con el embajador norteamericano Peter Lamelas para contar su versión. En la discusión pública también apareció el nombre de Patricia Bullrich: Vanesa afirmó que “es la persona que más sabe sobre lo que ocurre en Venezuela”. Esos contactos son datos de gestión, pero la nota no incorpora documentos que acrediten gestiones formales, comunicados de Cancillería ni actas de la reunión mencionada. Sin esa documentación, la verificación queda incompleta.
Qué falta verificar y por qué mantenemos cautela
Mantenemos cautela: exigimos la publicación y verificación documental —actas, resoluciones judiciales venezolanas, registros consulares y, en lo posible, peritajes— antes de concluir sobre responsabilidades o sobre la naturaleza política de la detención. Esta posición es coherente con nuestras recientes notas en las que reclamamos documentación para cotejar versiones. Sin papeles que respalden lo que se afirma no podemos confirmar si se trata de un caso de detención por razones políticas, un proceso judicial con cargos formales o una combinación de ambos. La familia pide justicia; el periodismo debe pedir pruebas. Mientras tanto, corresponde informar las versiones con atribución clara y seguir la evolución de las gestiones diplomáticas que, según la nota del 4/3/2026, “siguen trabajando”.