El diputado Nicolás Massot declaró en LA NACION el 22/3/2026 que “estamos en un gobierno lleno de amorales”, en referencia al caso $LIBRA y al escándalo por supuestos gastos injustificados del jefe de Gabinete, Manuel Adorni. La entrevista reproduce además observaciones de Massot sobre declaraciones juradas presidenciales y la evolución de variables económicas. Esta nota resume lo que dijo, qué datos cita y qué documentos serían necesarios para avanzar en la verificación.
¿Qué acusa Massot y qué pruebas cita?
Massot acusa principalmente un doble estándar ético en funcionarios del Ejecutivo y señala el caso $LIBRA como ejemplo. En la entrevista con LA NACION (22/3/2026) afirmó que la causa contiene “indicios tan palpables” y cuestionó la lentitud de la investigación judicial. Como dato concreto, recordó que en las declaraciones juradas del presidente figura un vehículo 2009, un departamento de 90 m² y entre 20.000 y 40.000 dólares, según su relato a este medio. Esas cifras aparecen como referencia en la nota de LA NACION; no hemos verificado aquí los originales de las declaraciones juradas. Para avanzar, Massot pide decisiones políticas y judiciales que permitan acceder a facturas, registros de pauta y documentación de gastos que respalden o descarten las sospechas.
¿Cómo impactan estas acusaciones en la economía y el empleo?
Massot vinculó la discusión ética con problemas económicos: reclamó un plan de crecimiento más allá de la desinflación. Citó el dato del INDEC según el cual el desempleo llega al 7,5% (INDEC, citado en LA NACION). Además distinguió entre desempleo y “falta de empleo”, concepto que usa para describir hogares con un trabajo insuficiente para mantener el nivel de vida. En la entrevista estimó que la inflación anual de 2026 podría ubicarse entre 30% y 35% (atribución: Massot en LA NACION, 22/3/2026). Esos números, si se confirman por fuentes estadísticas oficiales como el INDEC o reportes del BCRA, son relevantes para medir el efecto real de las políticas fiscales y comerciales mencionadas por el diputado.
¿Qué faltaría verificar antes de sacar conclusiones?
Aquí la posición es clara y coherente con notas previas: mantenemos cautela. Antes de atribuir responsabilidad penal o administrativa, es necesario publicar y verificar actas, facturas, escrituras, registros de pauta y los anexos de las declaraciones juradas. La nota de Massot apunta a irregularidades (pagos en efectivo, falta de facturas, construcción de inmuebles sin declaraciones) que requieren documentación probatoria. También es relevante cotejar peritajes y comunicaciones oficiales; en este contexto, notas previas del medio sobre ‘mensajes peritados’ resultan naturalmente vinculantes y pueden consultarse aquí: https://prensalibreonline.com.ar/politica/mensajes-peritados-senalan-supuestos-pagos-mensuales-de-nove-2026-03-22. Sin esos documentos, las acusaciones públicas quedan en la esfera de la denuncia política más que en la prueba judicial.
Qué puede seguir y cómo debería procederse
Desde el ángulo institucional, lo procedente es combinar dos líneas: a) acelerar las instancias judiciales para que los peritajes y las pruebas presentadas en las causas (como $LIBRA) sean evaluadas con mayor celeridad; b) abrir la transparencia administrativa para que los ciudadanos y los medios puedan cotejar declaraciones juradas, órdenes de compra y registros de contratación. Massot propuso además que el presidente pida la renuncia del funcionario cuestionado si éste tiene ‘algo de decoro’ (LA NACION, 22/3/2026); esa es una decisión política que corresponde al Ejecutivo. Mientras tanto, desde el periodismo público es obligación exigir la documentación que permita contrastar afirmaciones y evitar conjeturas: actas, facturas y escrituras son insumos imprescindibles para confirmar o desmentir las imputaciones.