Es un piloto público-privado para ‘regeneración hidrológica’ en el piedemonte mendocino: una zanja de retención de cerca de una hectárea que, según la empresa y la nota, buscaría aumentar la infiltración al acuífero en alrededor de 800.000 litros anuales, con una inversión privada cercana a US$9 millones (LA NACION, 18/3/2026). Este primer párrafo responde: qué es, cuánto declara aportar y quién lo financia; el resto del texto analiza por qué importa y qué preguntarnos.

¿Qué es ‘Las Amunas’ y cuánto aporta?

Las Amunas recupera la técnica de ‘siembra y cosecha de agua’ originaria de Perú y la adapta a Mendoza mediante la ampliación de una zanja de retención de aproximadamente 1 hectárea, según la cobertura (LA NACION, 18/3/2026). El proyecto fue seleccionado tras una convocatoria abierta lanzada en 2025 y se instrumenta como prueba piloto en el piedemonte, una zona con riesgos aluvionales por expansión urbana. La propia nota del proyecto vincula estas obras a objetivos múltiples: recarga de acuíferos, reducción del riesgo de aluviones y refuerzo de la biodiversidad local (LA NACION, 18/3/2026). En paralelo, la compañía reporta una mejora del 21% en eficiencia hídrica en sus plantas argentinas en los últimos cinco años, que la empresa cuantifica como equivalente a 846.000 piletas olímpicas de agua, e invierte más de US$8,6 millones en iniciativas hídricas (LA NACION, 18/3/2026). Estos números explicitan la escala declarada, pero no sustituyen la necesidad de mediciones independientes.

¿Puede escalar y quién verifica los resultados?

La respuesta corta es: puede, pero sólo si hay datos abiertos y verificados. Vemos un esquema público-privado donde el Gobierno provincial firmó convenio con una empresa grande; ese tipo de alianzas puede acelerar soluciones, pero también exige gobernanza clara sobre transparencia y control ciudadano (LA NACION, 18/3/2026). La nota no detalla una línea base hidrogeológica pública ni protocolos estandarizados de monitoreo para comprobar cuánto del agua infiltrada realmente llega al acuífero y en qué plazos. Como postura editorial, apoyamos la transparencia y exigimos datos metodológicos antes de convertir pilotos en política — tal como planteamos recientemente sobre salud y videovigilancia, la gobernanza pública importa tanto como la iniciativa técnica (posiciones, 2026-03-19 y 2026-03-18). Para escalar sería deseable: (1) liberación de los datos de nivel freático y porosidad del sustrato; (2) monitoreo hidrológico público y de terceros independientes; y (3) criterios claros de evaluación temporal (por ejemplo, mediciones anuales durante 5 años).

¿Qué nos dice esto sobre la gestión del agua en Mendoza?

La iniciativa combina dos tendencias evidentes: adopción de soluciones basadas en la naturaleza y participación creciente del sector privado en infraestructura hídrica. En el contexto local, donde el piedemonte sufre problemas de escorrentía por construcción y sequías estacionales, una zanja diseñada bien puede reducir picos de caudal y favorecer recarga (LA NACION, 18/3/2026). Además, el proyecto se integra con otras acciones: reúso de efluentes, fondos de agua y plataformas de monitoreo de incendios que, según la nota, cubren 9,1 millones de hectáreas con satélites y cámaras (LA NACION, 18/3/2026). Eso muestra una mirada sistémica, pero la agenda pública debe evitar que la comunicación corporativa reemplace a la evaluación pública. Celebramos las soluciones que combinan saberes ancestrales y ciencia contemporánea, pero recordamos que la seguridad hídrica requiere datos interoperables, controles ciudadanos y compromiso presupuestario estatal para mantenimiento y réplica.

En conclusión, Las Amunas es una propuesta prometedora que recupera técnicas ancestrales y suma recursos privados; sin embargo, para que deje de ser una buena historia y pase a ser política pública efectiva, necesitamos protocolos de monitoreo abiertos, verificación independiente y metas cuantificadas a mediano plazo. Sólo así se podrá decir, con cifras y no con relatos, cuánto aporta realmente al acuífero mendocino y si es replicable en otras cuencas.