Mensajes incorporados al expediente judicial conocido como $LIBRA indican que la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, derivó a su secretario para coordinar una reunión con el lobista Mauricio Novelli, pese a haber dicho públicamente que “No recibí a esa persona”. Según LA NACION (15/3/2026) y los peritajes del Ministerio Público Fiscal (MPF) sobre el teléfono de Novelli, las conversaciones aparecen registradas en diciembre de 2023.

¿Recibió Pettovello a Novelli?

Los registros citados por LA NACION muestran una secuencia de mensajes entre Pía Novelli (asistente de Mauricio Novelli) y Agustín Rossi (secretario de Pettovello) fechada el 27 de diciembre de 2023, con mensajes a las 16:31 y 16:43 que coordinan la agenda. Ese mismo expediente incluye intercambios anteriores: el 4 de diciembre de 2023 a las 13:35 Novelli escribió a Pettovello y recibió respuesta, según el peritaje al que accedió el medio.

Pettovello respondió públicamente al planteo del legislador Maximiliano Ferraro con la frase “No recibí a esa persona” (LA NACION, 15/3/2026). En la documentación no hay, hasta ahora, registros públicos que confirmen si la reunión se concretó: ni actas, ni listados de ingreso, ni comunicados oficiales aparecen en el expediente aportado al periodismo.

¿Qué prueban los peritajes?

Los peritajes informáticos ordenados por el MPF sobre el teléfono de Novelli acreditan la existencia de mensajes de texto y de coordinación con referentes del entorno de la ministra, según LA NACION y las constancias judiciales citadas por ese medio. El país dispone en el expediente de timestamps concretos: 4/12/2023 a las 13:35 y 27/12/2023 a las 16:31 y 16:43, entre otros. Esos datos prueban intercambio de contactos y propuestas de reunión, no la realización de un encuentro.

Además, otra publicación del 15/3/2026 en Diario Santa Fe atribuye al archivo del celular de Novelli una asignación de 5 millones de dólares destinada a Javier Milei por promocionar $LIBRA; esa cifra figura como una imputación en otra nota periodística y requiere verificación documental en el expediente (Diario Santa Fe, 15/3/2026). Vemos, por tanto, que hay elementos que orientan la investigación pero faltan comprobantes formales para establecer actos concretos.

¿Qué falta comprobar?

Para avanzar en conclusiones es imprescindible cotejar al menos tres tipos de documentos: actas o registros de ingreso en la sede ministerial, listados de audiencias oficiales y comunicados internos que acrediten la convocatoria o el desarrollo de la reunión. La existencia de mensajes con timestamps no sustituye esa documentación, y el expediente publicado hasta ahora no incluye esos comprobantes, según las fuentes citadas.

También corresponde verificar llamadas, registros de calendario y, en su caso, comprobantes de traslados o videoconferencias. Pedimos explícitamente que se publiquen y se pongan a disposición del juzgado los registros mencionados; sin esos elementos, cualquier afirmación sobre qué ocurrió más allá del intercambio de mensajes sería prematura.

¿Qué consecuencias políticas y judiciales trae esto?

El expediente $LIBRA, en el que se investigan supuestas maniobras vinculadas a la promoción y colapso de una criptomoneda, afecta a varios ámbitos: la investigación penal, la transparencia administrativa y la discusión política sobre lobbies y acceso a funcionarios. LA NACION menciona en su nota del 15/3/2026 que la causa involucra, además, a Javier Milei y a Karina Milei, lo que amplifica el interés público y parlamentario.

Desde el punto de vista judicial, la aparición de mensajes motivará pericias complementarias y pedidos de documentación formal; desde el punto de vista político, obligará a las partes a explicar coincidencias entre mensajes y actos institucionales. Mantenemos cautela: exigimos publicación y verificación documental de actas, listados y comunicados antes de sacar conclusiones sobre alcance y efectos. Sin esos documentos, el dato numérico de mensajes y la estimación de 5 millones de dólares citada en otra nota no son, por sí solos, prueba de un encuentro ni de un delito comprobado.