El Gobierno informó que en enero el complejo agroindustrial exportó 10,63 millones de toneladas por un valor de US$4.152 millones, lo que el Ministerio de Economía presentó como el mejor primer mes de la última década. Según la Secretaría de Agricultura, el crecimiento interanual fue del 18% en valor y del 17% en volumen respecto de enero de 2025. Traducido: más dólares entrando por ventas al exterior y más granos y productos procesados saliendo por los puertos en el arranque del año.

¿Qué pasó en enero y qué dicen los números?

En números: las exportaciones del agro alcanzaron 10,63 millones de toneladas y US$4.152 millones en enero, según la Secretaría de Agricultura y el Ministerio de Economía; el CAA registró una cifra levemente distinta, US$4.088 millones, y una suba interanual del 17,6% (CAA). De los 54 complejos analizados, 18 marcaron montos récord. Entre los productos con mayores alzas interanuales se encuentran moluscos congelados +351%, aceite de girasol +147%, trigo +86% y carne bovina deshuesada +54% (Secretaría de Agricultura). Para ponerlo en contexto: enero fue el mejor primer mes de la última década, según el informe oficial, y CAA señaló que el incremento mensual sumó US$613 millones respecto de enero de 2025.

¿Qué sectores empujaron el crecimiento?

Vemos que el impulso no fue homogéneo. El CAA identifica a los complejos de trigo, girasol y cebada como los principales motores del crecimiento, y reporta fuertes alzas en tabaco (+271%) y alfalfa (+233%). Al mismo tiempo, productos clave como maíz y soja registraron retrocesos que moderaron el balance: maíz -40% y soja -5% según el CAA. Los destinos también marcan la estrategia comercial: Vietnam, Brasil, India, Bangladesh y China fueron los principales compradores y, en conjunto con otros cinco mercados, concentraron más del 50% del valor exportado (Secretaría de Agricultura). Hubo saltos muy puntuales a mercados nuevos o crecientes: Marruecos +8121% (trigo y maíz), Jordania +7036% (cebada) y Canadá +623% (soja y vitivinicultura), lo que muestra diversificación pero también volatilidad por cambios de destino.

¿Cómo impacta esto en tu bolsillo y en el comercio local?

Traducido: US$4.152 millones en exportaciones implican más oferta de dólares por flujo, algo que puede ayudar a las reservas del Central si las políticas permiten capturarlas. Para el bolsillo del comerciante, una cosecha y exportaciones fuertes presionan precios internacionales y domésticos de determinados productos alimenticios, aunque no siempre bajan automáticamente los precios locales por cadenas de valor y costos logísticos. Para el comerciante de barrio y la industria, el efecto más inmediato es en el tipo de cambio y en la disponibilidad de insumos: si se consolida ingreso de divisas, hay menor fragilidad externa y más margen de maniobra para evitar saltos cambiarios que encarezcan insumos importados. Apoyamos la acumulación de reservas por flujo y un ancla macro creíble para que la competencia de tasas y la apertura comercial beneficien empleo e inversión, no la fragilidad del sistema.

Riesgos y qué mirar en los próximos meses

No todo es euforia. El propio CAA advierte que el Tipo de Cambio Real Multilateral (TCRM) del BCRA cayó 1% frente al mes anterior, aunque continúa 5% por encima del promedio de 2025, y que hubo caídas frente a la Eurozona (-3%) y la India (-4%) que afectan rentabilidades. Además, la concentración en pocos destinos (10 mercados explican más del 50% de las ventas) y las oscilaciones en maíz y soja exponen la renta exportadora a choques de demanda o climáticos. En términos de política, conviene mirar si los dólares de enero se convierten en reservas netas o se usan para cubrir obligaciones, y si las reglas de juego (retenciones, logística portuaria, tipos de cambio múltiples) se mantienen estables. Recomendamos monitorear volúmenes mensuales del INDEC/Ministerio y la evolución del BCRA para evaluar si este récord se sostiene como motor de estabilidad externa.

Franco Pellegrini