El presidente Javier Milei inaugurará las sesiones ordinarias del Congreso el domingo 1° de marzo por la noche, según confirmaron fuentes del Poder Ejecutivo. La fecha cumple con lo establecido en el artículo 99 inciso 8 de la Constitución Nacional, que fija el inicio del período legislativo para el primer día de marzo de cada año.

La ceremonia se realizará en el recinto de la Cámara de Diputados, con la presencia de ambas cámaras legislativas, el gabinete nacional y autoridades del Poder Judicial. Será la segunda apertura de sesiones ordinarias de Milei como presidente, tras la de marzo de 2025, que estuvo marcada por el enfrentamiento con sectores de la oposición por el ajuste fiscal y las reformas estructurales.

¿Qué puede anunciar Milei en la apertura?

El discurso presidencial servirá para establecer el temario legislativo del año. Según fuentes del oficialismo consultadas por este medio, la agenda incluiría la reforma del sistema previsional, modificaciones en el Código Penal vinculadas a la baja de edad de imputabilidad, y ajustes en la ley de alquileres. También se esperan anuncios sobre el avance de la negociación con el Fondo Monetario Internacional, aunque sin precisiones sobre montos ni plazos.

En 2025, el oficialismo envió 14 proyectos de ley al Congreso, según el registro de la Secretaría Parlamentaria de la Cámara de Diputados. De ellos, solo 3 fueron sancionados: la ley de presupuesto 2025, la reforma electoral que eliminó las primarias abiertas y simultáneas (PASO), y la modificación del régimen de monotributo. Los restantes 11 proyectos quedaron cajoneados o fueron rechazados, en varios casos por falta de acuerdos con bloques opositores.

La relación entre el Ejecutivo y el Congreso

El vínculo entre Milei y el Parlamento estuvo marcado por la tensión en 2025. El Presidente vetó 7 leyes sancionadas por el Congreso durante ese año, un récord desde el retorno de la democracia en 1983, según datos del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC). Entre las normas vetadas, se destacan la ley de movilidad jubilatoria, la ley de financiamiento universitario y la reforma del sistema de coparticipación federal.

La oposición acusa al gobierno de gobernar por decreto y de no buscar consensos en el Parlamento. El oficialismo, por su parte, sostiene que el Congreso aprobó leyes sin sustento fiscal, poniendo en riesgo el equilibrio de las cuentas públicas. De acuerdo a datos del Ministerio de Economía, el superávit fiscal primario acumulado en 2025 fue de 1,8% del PBI, el primero desde 2011.

En este contexto, resta conocer si el gobierno intentará un cambio de estrategia en la relación con el Legislativo durante 2026, o si continuará con la dinámica de confrontación que caracterizó el primer año completo de gestión. Como señalamos en una nota anterior sobre el retuit de Milei a Caputo y el debate sobre precios relativos (https://prensalibreonline.com.ar/politica/el-retuit-de-milei-a-caputo-y-el-debate-sobre-reacomodamient-2026-02-21), la comunicación del Ejecutivo ha priorizado las redes sociales por sobre los canales institucionales tradicionales.

Lo que viene

La apertura del domingo marca el inicio formal del segundo año legislativo de Milei. Quedan pendientes de definición varios temas clave: la composición de las comisiones en ambas cámaras, el cronograma de sesiones ordinarias y extraordinarias, y el alcance de los acuerdos que pueda lograr el oficialismo con bloques dialoguistas de la oposición.

También resta conocer si el gobierno enviará un proyecto de reforma del Estado que unifique varias iniciativas presentadas de manera fragmentada en 2025, o si mantendrá la estrategia de proyectos separados. En cualquier caso, el discurso del domingo ofrecerá las primeras señales sobre las prioridades legislativas del año y la disposición al diálogo con el Parlamento.

Se mantiene cautela hasta contar con el texto completo del discurso presidencial, el detalle del temario legislativo propuesto y los datos oficiales sobre el estado de los proyectos de ley enviados por el Ejecutivo. La ceremonia del domingo será el punto de partida, pero el desarrollo del año legislativo dependerá de la capacidad de negociación entre el gobierno y las distintas fuerzas políticas representadas en el Congreso.