El presidente Javier Milei retuiteó el 6 de abril de 2026 publicaciones que acusaban al subsecretario Alejandro Álvarez de participar en un plan para desestabilizar su gestión, según publicó La Nación. La cuenta señalada fue atribuida por la propia autora, la abogada Giselle Robles, que confirmó a ese medio ser la responsable de los posteos.
¿Qué se publicó y quién lo dijo?
La Nación registró que la cuenta ligada a Giselle Robles difundió primero un posteo que atribuía a la diputada Marcela Pagano la intención de presidir, con fines conspirativos, la Comisión de Juicio Político en 2024; ese episodio terminó en ruptura interna, informó el diario (6/4/2026). En una segunda publicación se vinculó directamente a Alejandro C. Álvarez con comentarios atribuidos a Franco Bindi y a supuestas capturas de chats que aluden a la Embajada de Rusia. En el contenido replicado por el Presidente aparecen referencias temporales concretas: menciona comentarios de diciembre de 2023 y la expresión “a los seis meses entra Victoria Villarruel”, según la crónica.
¿Qué pruebas existen y qué falta verificar?
Según La Nación (6/4/2026), las publicaciones incluyen capturas de chats y afirmaciones puntuales, pero no citan documentos oficiales, actas de comisión ni peritajes forenses que permitan verificar la autenticidad de las imágenes o los textos. Desde este medio mantenemos cautela: exigimos la publicación y verificación de los supuestos materiales mediante peritajes y actas antes de evaluar alcance político o judicial. La distinción es práctica: una captura en una red social no equivale a una prueba peritada; la diferencia fue central en otros casos públicos recientes.
Reacciones en el oficialismo y en la oposición
La diputada Marcela Pagano reclamó la salida del funcionario y atribuyó el accionar a la secretaria general de la Presidencia, según consignó La Nación. Del lado oficialista, la diputada Lilia Lemoine —de estrecho vínculo con la familia Milei— respondió con un mensaje de fuerte tono, y fue nominada la semana pasada como presidenta de la Comisión de Juicio Político, agregó el diario (6/4/2026). La nota también recuerda que la vicepresidenta Victoria Villarruel lleva “más de un año y medio” alejada del núcleo ejecutivo, dato que circula como factor en interpretaciones internas sobre alineamientos y tiempos políticos.
¿Qué consecuencias políticas y judiciales pueden seguir?
En lo judicial la crónica recuerda que Pagano y Bindi sufrieron un revés: la Cámara Federal de Casación rechazó su intento de acceder al expediente en la causa por las grabaciones vinculadas a la Agencia Nacional de Discapacidad, según La Nación (6/4/2026). Políticamente, la amplificación presidencial de mensajes sin peritaje puede tensionar aún más un bloque con fracturas visibles desde 2024 y renovar disputas sobre agenda y liderazgos. Para que la discusión se traslade del terreno de las sospechas al de la prueba se necesitan documentos formales: actas, registros de comisiones y peritajes técnicos, insistimos. Mientras tanto, la amplificación en X redistribuye percepciones pero no reemplaza verificaciones.