La Justicia halló en las cuentas de la AFA transferencias millonarias, operaciones por dólar MEP y plazos fijos que, según el fallo del juez Diego Amarante y una nota de La Nación, muestran que la entidad tenía liquidez en momentos en que figuró como incumplidora de obligaciones tributarias. En mayo de 2024, por ejemplo, se movieron entre cuentas $12.374.000.000, y en abril de 2024 se registró un crédito de $1.443.000.000 en la cuenta del Banco de Servicios y Transacciones, según el expediente citado por La Nación. Este primer párrafo resume la constatación central: había recursos y flujo, y la Justicia investiga por qué no se tradujeron en pagos dentro de plazo.

¿Qué dicen los números?

Los registros bancarios descritos en el fallo dan un panorama numérico concreto. En mayo de 2024 se movieron $12.374.000.000 entre cuentas de la AFA; abril mostró créditos por $1.443.000.000 el 30/4/2024; y en septiembre de 2024 hubo créditos por $902.635.938, $852.476.820,37 y $480.505.415,32, según La Nación y la resolución judicial. El resumen mensual de 2024 en el expediente indica meses con ingresos millonarios: abril $5.710.767.261,85; mayo $12.088.508.640,28; agosto $14.670.752.076,17; diciembre $11.993.381.977,02. Además, la AFA constituyó plazos fijos en pesos por casi $32.000 millones y plazos en dólares por US$7,4 millones, devengando intereses por más de $5.638 millones entre abril de 2024 y julio de 2025. Estos números confirman que existió flujo y colchón financiero en varios meses clave.

¿Qué implicancias fiscales y cambiarias tiene esto?

Desde el lente fiscal, el dato relevante es la coincidencia temporal entre ingresos y vencimientos fiscales. El expediente señala que en mayo de 2024 se movieron fondos en días que coincidían con el vencimiento del plazo legal para el pago de deudas previsionales. Para el regulador cambiario la señal más preocupante es la denuncia de que durante el cepo se montó una arquitectura que canalizó cerca de US$100 millones hacia circuitos del dólar paralelo, según una investigación del BCRA citada por La Nación. A esto se suma la denuncia del empresario Guillermo Tofoni sobre la falta de liquidación de divisas en el mercado oficial y la posible vulneración de la ley penal cambiaria. Traducido: movimientos con origen exterior y ventas en mercados alternativos pueden erosionar reservas y empeorar la coordinación fiscal y cambiaria si no se esclarecen.

¿Qué significa esto para los clubes y para el bolsillo?

Los registros muestran que buena parte de los ingresos comerciales fueron destinados a pagar a clubes: Disney aportó $25.831.936.963 entre marzo de 2024 y noviembre de 2025 en la cuenta del Credicoop, y la AFA realizó transferencias masivas a clubes, por ejemplo $1.000.000.000 repartidos a 23 equipos el 5 de mayo de 2025, según La Nación. Para los clubes esto representa flujo operativo; para la economía en general plantea un dilema de gobernanza: la entidad podía mover recursos y, al mismo tiempo, figuró con obligaciones no pagadas dentro de plazo. Si una organización con depósitos y plazos fijos deja de cumplir retenciones, ocurre un traslado de riesgo al fisco y, en última instancia, al contribuyente. Para tu bolsillo, la lección macro es simple: menos transparencia cambiaria y fiscal suele traducirse en mayor fragilidad de la moneda y presiones inflacionarias.

¿Qué deberían pedir las autoridades y la sociedad?

Pedimos control y transparencia. La investigación judicial y las auditorías del BCRA deben seguir y sus conclusiones volcarse a la veeduría pública. Es razonable exigir que los organismos que reciben recursos comerciales presenten matrices de costos, rendición detallada de ingresos y acceso público a los balances vinculados a convenios comerciales. Desde nuestra postura, apoyamos la acumulación de reservas por flujo y un ancla macro creíble como forma de reducir la fragilidad fiscal y externa; las operaciones informadas muestran por qué esa acumulación y control son necesarios. En paralelo, corresponde que la Justicia avance con rapidez y que el BCRA y la AFIP refuercen mecanismos para evitar que recursos derivados de convenios internacionales terminen en circuitos paralelos. - Franco Pellegrini