Para ubicarse: Juan Musso vuelve a pelear por la tercera plaza de arquero de la selección argentina después de una actuación destacada en el Camp Nou con Atlético de Madrid.

¿Por qué vuelve a estar en la consideración de Scaloni?

Lo que se sabe hasta ahora: Musso, de 31 años, fue figura en la clasificación del Atlético a la final de la Copa del Rey pese a la derrota 3-0 en el Camp Nou, y su rendimiento reactivó su perfil de cara a la nómina de Lionel Scaloni (según La Nación). Fue titular en la Copa del Rey y, fuera del torneo de liga, acumuló 10 vallas invictas en 16 partidos con el club colchonero (según La Nación). En la selección tiene apenas dos presencias oficiales: un amistoso ante Marruecos en 2019 y un partido de Eliminatorias en 2021 (según La Nación). Además, fue parte de los planteles campeones de la Copa América 2021 y la Finalissima 2022 (Prensa AFA). Esa combinación de buen rendimiento reciente y pasado en el ciclo explica por qué su nombre reaparece.

Ventajas y limitaciones: ¿qué ofrece Musso?

Musso ofrece seguridad en competencias determinantes: las crónicas del partido en el Camp Nou destacan intervenciones puntuales que evitaron una goleada mayor, y el dato de 10 partidos sin recibir goles en 16 presentaciones apunta a una racha favorable en un equipo grande (según La Nación). Entre las ventajas está su experiencia en clubes europeos (Racing, Udinese, Atalanta y Atlético) y la familiaridad con el arco nacional, aunque con escasas convocatorias recientes. La limitación principal es la continuidad: llegó al Atlético como alternativa de Jan Oblak y su rol naturalmente reduce los minutos de competición. Además pesa su antecedente de lesión facial que lo dejó fuera antes del Mundial de Qatar 2022 —sucedió 91 días antes del debut argentino, según La Nación—, un recordatorio de la fragilidad que puede definir un proceso de selección.

¿Le alcanza para viajar al Mundial 2026?

La ecuación es simple y a la vez práctica: Scaloni tiene a Emiliano “Dibu” Martínez y Gerónimo Rulli como nombres prácticamente fijos, y la tercera plaza es la que se discute. Si la lista para la Finalissima se confirma alrededor del 27 de marzo (fecha prevista del partido frente a España, según La Nación), el criterio del cuerpo técnico será el estado de forma y la continuidad competitiva inmediata. En ese marco Musso suma a su favor 16 partidos recientes con 10 vallas invictas; en contraste, Walter Benítez disputó apenas seis encuentros en los últimos 15 meses con Crystal Palace, una variable que también pesa (según La Nación). La decisión dependerá entonces de dos factores medibles: minutos jugados en las semanas previas y la confianza que Scaloni ponga en la inmediatez del rendimiento. Vemos una candidatura sólida pero condicionada por la competencia interna y por el calendario: si la nómina se define antes de la final de la Copa del Rey (18 de abril, según La Nación), las actuaciones posteriores de Musso tendrán un efecto limitado.

En perspectiva: el caso de Musso ilustra una tensión recurrente en arqueros nacionales —valor técnico frente a continuidad de minutos— y cómo una actuación puntual en un estadio como el Camp Nou puede reabrir una discusión cerrada. Tomamos una postura prudente: informamos hechos confirmados, citamos las fuentes y evitamos especular sobre decisiones que sólo el cuerpo técnico puede explicar.