Lo que se sabe hasta ahora: el presidente Donald Trump afirmó que fuerzas armadas de Estados Unidos bombardearon objetivos militares en la isla de Kharg y amenazó con atacar su infraestructura petrolera, aunque dijo haber decidido no demolerla por ahora, según la crónica de La Nación que cita a AFP y Reuters.
¿Qué es Kharg y por qué importa?
La isla de Kharg ocupa apenas 22 kilómetros cuadrados frente a la provincia de Bushehr (según La Nación) pero concentra una parte desproporcionada de la economía iraní. Por sus terminales pasa entre el 90% y el 95% de las exportaciones de crudo de Irán, de acuerdo con la misma nota que recoge datos de mercado. Su papel no es nuevo: la infraestructura petrolera se desarrolló desde 1958 y la isla fue atacada durante la guerra Irán-Irak en los años 80; entonces sufrió daños graves pero fue reconstruida. Hoy la combinación de aguas profundas —aptas para superpetroleros— y oleoductos submarinos convierte a Kharg en el punto neurálgico de las ventas externas de crudo iraní, lo que explica por qué cualquier incidente allí tiene eco inmediato en precios y diplomacia.
¿Qué se sabe hasta ahora sobre las afirmaciones de bombardeo?
Las declaraciones de Trump sobre un “bombardeo intenso” y la aniquilación de objetivos militares en Kharg fueron difundidas en redes sociales y reproducidas por medios que citan AFP y Reuters. Hasta ahora no hay confirmación independiente desde Teherán ni desde fuentes satelitales públicas que aclaren el alcance o los daños a la infraestructura petrolera. La nota de La Nación recuerda que Kharg está fuertemente protegida por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), lo que complica la verificación en terreno. Tomamos una postura prudente: reportamos los hechos confirmados por agencias y evitamos especular sobre intenciones o daños hasta nueva verificación oficial.
¿Cómo impacta esto en el mercado y qué significa para Argentina?
El posible ataque a instalaciones en Kharg tiene consecuencias directas en el precio del crudo: analistas señalaron que la escalada regional empujó los precios hasta 119 dólares por barril recientemente, según La Nación. Además, por el estrecho de Ormuz transita aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial, por lo que cualquier bloqueo o interrupción perjudica la oferta global. Para Argentina el efecto es doble: por un lado sube el precio internacional del combustible (impacto en importaciones puntuales y en inflación); por otro, complicaría la logística de cargas y seguros si las navieras reevitan la zona. No hay cifras oficiales argentino-específicas aún sobre riesgos inmediatos para importaciones, y Cancillería no ha publicado un aviso específico al cierre de esta nota.
¿Qué alternativas militares y políticas analizan EEUU e Israel y por qué son cautelosos?
Según la cobertura de AFP y Reuters reproducida por La Nación, en Washington se descartan con cautela ataques masivos a la infraestructura petrolera por riesgo de escalada y por el impacto en el mercado energético. Entre las opciones evaluadas figuran sabotajes cibernéticos o ataques limitados, que podrían dañar capacidad operativa sin destruir terminales críticas; sin embargo, operaciones terrestres expondrían fuerzas a misiles y drones iraníes. Además, algunos estrategas plantean que preservar la infraestructura facilitaría la estabilización económica si surgiera un cambio de régimen. Para entender la magnitud del dilema: en febrero de 2026 las cargas desde Kharg superaron los 3 millones de barriles por día según datos de mercado citados por La Nación, lo que subraya por qué algunos actores prefieren opciones menos destructivas.
Sofía Santamarina