La escrituración no es un trámite administrativo menor: suma impuestos, honorarios y comisiones que pueden representar varios puntos porcentuales sobre el precio de la operación. En CABA la alícuota de impuesto de sellos es 3,5% sobre el valor de la escritura y, en la práctica, se divide entre las partes (1,75% para vendedor y 1,75% para comprador), según un informe de Zonaprop corroborado por el escribano Federico Leyria y publicado en La Nación (26/3/2026). Traducido: además del precio convenido hay que prever esos cargos para no llevarse sorpresas el día de la firma.
¿Qué gastos asume cada parte?
El vendedor suele afrontar certificados previos (por ejemplo, dominio o inhibiciones) y el estudio de títulos. La nota de La Nación recoge que ambos ítems pueden ubicarse en torno al 0,2% del precio cada uno (certificados 0,2%; estudio de títulos 0,2%). Además, el vendedor paga su fracción del impuesto de sellos (1,75% en CABA) y, si corresponde, la comisión inmobiliaria —en CABA la práctica reportada es 1–2% más IVA—. Si existen deudas de expensas o impuestos (ABL u otros), el vendedor debe saldarlas antes de escriturar (La Nación; Zonaprop; escribano Federico Leyria). Estos montos protegen al comprador de pasivos anteriores pero encarecen la operación para quien vende.
¿Cuánto me puede costar en pesos? Un ejemplo práctico
Para poner números claros: tomemos una propiedad cuyo valor en escritura es $50.000.000. El impuesto de sellos total del 3,5% equivale a $1.750.000; dividido, vendedor y comprador pagarían $875.000 cada uno (según La Nación, 26/3/2026). Al vendedor se le pueden sumar certificados (0,2% = $100.000) y estudio de títulos (0,2% = $100.000). Si el vendedor pactó una comisión inmobiliaria promedio del 1,5% eso suma $750.000 más IVA. Del lado del comprador, los honorarios profesionales del 2% son $1.000.000; la comisión inmobiliaria del comprador (3–4%) puede implicar otros $1.500.000–$2.000.000, y la tasa registral, tras el Decreto 902/2024, puede bajar hasta aproximadamente 0,3‰ (0,03%), es decir unos $15.000 sobre 50 millones. Estos rubros muestran que, además del precio, la escritura puede sumar varios millones de pesos en costos fijos y proporcionales (La Nación; Decreto 902/2024).
¿Cómo reducir sorpresas y qué revisar antes de firmar?
Lente de bolsillo: llevar un cálculo escrito con cada rubro antes de cerrar. Verificar si la operación puede acceder a exenciones: La Nación recuerda que, en casos de compra de única propiedad para vivienda, el impuesto de sellos puede reducirse o no aplicarse según la jurisdicción. Lente de comerciante: negociar comisiones y acordar en qué moneda se pagan honorarios (permite ahorrar si se usa MEP cuando conviene). Lente macro y de datos: la baja de la tasa registral por Decreto 902/2024 (reducción notable en algunos casos hasta 0,3‰) es una señal de alivio administrativo, pero no compensa comisiones u honorarios altos (Decreto 902/2024; La Nación). Antes de firmar, exigir al escribano un detalle por escrito de todos los gastos, corroborar que no existan inhibiciones o deudas y pedir que cualquier condonación o prorrateo quede por escrito.
En números: pedirle al escribano un presupuesto por escrito donde figuren alícuotas y montos estimados (sellos 3,5% en CABA, certificados 0,2%, estudio de títulos 0,2%, honorarios 2%, comisiones 1–4%) ayuda a tomar una decisión racional y a negociar con información.
Cerramos con un consejo práctico: si vas a comprar, incorporá estos gastos al cálculo de capacidad de pago; si vendés, limpiá pasivos y negocia la fecha de pago de comisiones. La escrituración es el momento de mayor riesgo operativo en una compraventa: se reduce con transparencia, números claros y el asesoramiento del escribano.
Franco Pellegrini