El presidente de Boca, Juan Román Riquelme, confirmó que el club presentó un proyecto para ampliar la Bombonera y sostuvo que obtuvo el aval de Ferrosur, mientras que aún falta la aprobación de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) para avanzar con las obras, según La Nación (14/3/2026). El plan prevé cuatro torres y ascensores para incorporar una cuarta bandeja y elevar la capacidad de 57.000 a 80.000 espectadores, según la propia nota y declaraciones del dirigente.
Detalles técnicos y cifras clave
Según la presentación del club, la ampliación implica pasar de 57.000 a 80.000 butacas, un aumento de 23.000 espectadores que equivale a un 40,4% más de capacidad sobre la base actual (cálculo propio sobre cifras publicadas por La Nación). Riquelme dijo que Ferrosur dio su “aval” y que el proyecto no “trae ningún inconveniente”, según la misma fuente. La obra contempla cuatro torres y ascensores para habilitar la cuarta bandeja; la directiva mostró más de 100 imágenes del plan a periodistas, según el club citado por La Nación. La remodelación afecta terrenos con vías en uso: la nota precisa que un ramal de cargas corre paralelo al paredón del estadio a poco menos de dos metros, y que la red de la empresa cubre unos 3.100 kilómetros que conectan varias provincias, datos atribuidos a La Nación.
¿Qué falta para que empiecen las obras?
Riquelme dijo que ya obtuvo el visto bueno de la concesionaria FerroSur, pero que “solo restaría la aprobación de la CNRT” para dar vía libre a la construcción, según La Nación. La CNRT es la autoridad competente cuando las obras afectan infraestructura ferroviaria en uso; su intervención habitualmente exige presentación de proyectos técnicos, estudios de impacto y actas que acrediten acuerdos con la concesionaria y los vecinos. Vemos dos puntos prácticos: primero, la necesidad de que la documentación técnica y los permisos sean públicos; segundo, la comprobación fehaciente del supuesto “aval” de Ferrosur más allá de la declaración del club. Mantenemos cautela: exigimos publicación y verificación documental de actas, listados y comunicados antes de sacar conclusiones sobre alcance y efectos.
Actores, riesgos y consecuencias políticas
Las declaraciones públicas de Riquelme incluyeron críticas a gestiones anteriores y a opositores, y una frase dirigida a Mauricio Macri que la nota reprodujo sin que mediara respuesta del aludido. En términos prácticos, la aprobación o el rechazo del proyecto involucra actores técnicos (CNRT, Ferrosur, gobierno de la ciudad por normativa patrimonial) y actores políticos (dirigencia del club y figuras públicas). Riquelme mencionó además una ley que declara patrimonio a las casas linderas, argumento que usó para descartar proyectos previos como el Esloveno y el 360, según su exposición. En lo político, la gestión del club puede ganar o perder legitimidad según avance la obra y según cómo se gestionen impactos sobre vecinos y sobre la infraestructura ferroviaria: las decisiones técnicas, no las declaraciones, determinarán plazos y costos.
Qué observar en las próximas semanas
Para evaluar el alcance real del proyecto necesitamos al menos: 1) la presentación formal del expediente ante la CNRT y copias de los planos y estudios; 2) la confirmación escrita de Ferrosur sobre concesiones y condiciones; 3) información sobre mitigación del cruce ferroviario a menos de dos metros del paredón. Sin esos documentos, las declaraciones públicas permiten soñar a los hinchas, pero no aseguran plazos ni garantías técnicas. El cambio de 57.000 a 80.000 plazas es una cifra concreta y su impacto financiero, operativo y urbano depende de costos de obra, financiación y permisos —datos que hoy no están disponibles en forma pública, según la versión difundida. Observamos el tema con cautela y volveremos sobre la nota cuando estén disponibles las actas, listados y comunicaciones que acrediten los pasos administrativos y técnicos anunciados.