El Senado de la Nación ratificó el 26 de febrero de 2026 el Acuerdo de Asociación entre el Mercosur y la Unión Europea por 69 votos a favor y 3 en contra, sin abstenciones, después de una sesión de aproximadamente cuatro horas, según La Nación.
¿Qué votó el Senado y qué números conviene tener en cuenta?
La iniciativa obtuvo 69 votos a favor y 3 en contra en la Cámara alta, de acuerdo a la cobertura de La Nación. El texto del acuerdo fue firmado en enero de 2026 tras más de dos décadas de negociaciones entre los bloques, según la misma fuente. El pacto prevé una zona de libre comercio que abarcaría a cerca de 700 millones de habitantes, según la descripción oficial incluida en la nota. Aun con la aprobación argentina, el acuerdo necesita la ratificación de Brasil, Paraguay y los países de la Unión Europea para entrar en vigor. En un dato comparativo, Uruguay ratificó antes el tratado con 91 votos a favor y 2 en contra, según La Nación, un resultado que el oficialismo argentino aspiró a igualar.
¿Quiénes votaron en contra y cuáles son sus argumentos?
Los tres votos negativos correspondieron a senadores del bloque Justicialista: Eduardo “Wado” de Pedro (provincia de Buenos Aires), Juliana Di Tullio (provincia de Buenos Aires) y Cándida Cristina López (Tierra del Fuego), según La Nación. Desde el entorno de De Pedro sostuvieron que el acuerdo es “absolutamente perjudicial” para la industria nacional y, en particular, para la provincia de Buenos Aires; según fuentes allegadas a Di Tullio, la provincia concentra el 45% de la producción manufacturera del país y por eso su voto buscó “defender los intereses de la Provincia” (atribuciones según La Nación). López expresó en una publicación previa al debate que no está en contra del comercio, sino de “acuerdos que perjudican a la industria de Tierra del Fuego”. Ninguno de los tres hizo uso de la palabra en el recinto, según la cobertura.
¿Qué sigue para que el acuerdo entre en vigor?
La aprobación argentina es un paso pero no la etapa final. Además de la ratificación en Brasil y Paraguay, cada país miembro de la Unión Europea debe completar sus propios procesos internos para que el tratado entre en vigor, tal como señala La Nación. La Comisión Europea proyectó que el acuerdo podría incrementar las exportaciones a América Latina hasta en un 39% y que permitiría aumentar las ventas de productos agrícolas y agroindustriales, una estimación que la propia nota atribuye a la Comisión Europea. Uruguay consiguió la ratificación antes que Argentina, con 91 votos a favor, lo que muestra diferencias en los calendarios legislativos de la región.
Consecuencias y preguntas abiertas que quedan por responder
El oficialismo celebró la ratificación en un comunicado publicado en la red social X y la presentó como una oportunidad para ampliar mercados y atraer inversiones, según La Nación. En paralelo, los senadores que votaron en contra advirtieron sobre impactos en sectores industriales sensibles y en el empleo, y cuestionaron la falta de mecanismos robustos de transferencia tecnológica y compensación de asimetrías. Nosotros mantenemos cautela: sigue siendo necesario contar con el texto final consolidado, su reglamentación y los informes de impacto institucional y en derechos antes de evaluar efectos concretos en empleo y producción. Resta, además, observar las medidas compensatorias que eventualmente acuerden los países y los plazos efectivos de apertura comercial.