La subasta pública del lote ubicado en Acuña de Figueroa 981, en Almagro, quedó desierta: nadie presentó oferta durante el remate virtual que arrancó con un precio base de US$425.683,80 (según LA NACION y el pliego de la AABE). El terreno es un baldío de 230,31 metros cuadrados, y por ahora sigue bajo la administración de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), que confirmó que el remate se realizó conforme al cronograma porque no había impedimentos formales.

¿Por qué quedó desierta la subasta?

La falta de oferentes puede leerse en varios niveles: precio, tamaño y presión vecinal. El lote salió a remate con una base de US$425.683,80 (AABE/LA NACION) sobre 230,31 m2 (pliego de bases y condiciones), una relación que para desarrolladores pequeños puede no ser atractiva en un contexto de incertidumbre normativa. Además, el colectivo vecinal RELIEVE reunió más de 1.000 firmas en dos meses pidiendo que se preserve la vegetación y se permita acceso público, un respaldo ciudadano que complica proyectos inmobiliarios con alta conflictividad.

La junta de la Comuna 5 declaró de interés el proyecto vecinal, aunque ese reconocimiento no es vinculante para la AABE. También influye la percepción de riesgo regulatorio: la adjudicación de ofertantes queda sujeta a validación administrativa posterior por la AABE, lo que introduce demora y posibles objeciones legales para quien pensara invertir en un predio con disputa ciudadana.

¿Qué significa esto para el barrio y el espacio verde?

Almagro tiene 142.769 habitantes y una superficie de 4,05 km2, lo que arroja una densidad de 35.248 habitantes por km2 (INDEC, Censo Nacional 2022). En la Comuna 5 viven 194.271 personas según el mismo censo (INDEC 2022). La ciudad promedia entre 5 y 6 m2 de espacio verde por persona (Idecba), mientras que la Comuna 5 se ubica alrededor de 0,2 m2 por habitante (Idecba), una brecha que muestra por qué los vecinos impulsan la microreserva: aunque 230,31 m2 no solucionan el déficit estructural, sumar espacios verdes pequeños en sectores superpoblados tiene valor social y ecológico.

También hay una dimensión temporal: la población de Almagro mostró un crecimiento anual promedio de 0,70% respecto al censo de 2010 (INDEC 2022), lo que incrementa la demanda por equipamiento y áreas verdes. Por eso la discusión no es solo legal sino urbana: densidad alta, baja provisión de verde y presión inmobiliaria hacen que cada baldío gane relevancia comunitaria.

¿Qué pueden hacer los vecinos y qué debe informar el Estado?

El predio permanece en manos de la AABE y cualquier cambio de destino deberá tramitarse por mecanismos administrativos vigentes, según informó el organismo (LA NACION / AABE). Los vecinos pueden insistir en que el Gobierno de la Ciudad evalúe la compra directa o en solicitar la cesión del lote para área pública mediante un proyecto de ley en la Legislatura porteña; el colectivo ya presentó una iniciativa que busca preservar la vegetación y habilitar acceso público con intervención mínima.

Desde la perspectiva ciudadana exigimos transparencia en cada paso: que la AABE publique el acta del remate, el expediente administrativo y los criterios para una eventual transferencia; que la Legislatura informe plazos y bloqueos normativos; y que la Comuna 5 acompañe con un plan de gestión si el predio pasa a dominio público. Para seguir el estado del expediente conviene chequear SUBAST.AR, el sitio de la AABE y el boletín de la Legislatura porteña. Los vecinos, por su parte, pueden presentar petitorios formales en la Comuna 5 y sumar apoyo técnico para transformar una reivindicación simbólica en una decisión pública concreta.

Lo que se sabe hasta ahora: la subasta quedó desierta, el lote de 230,31 m2 sigue bajo administración nacional y la pulseada entre mercado y comunidad continúa. Exigimos información pública clara y que cualquier definición priorice el acceso a espacios públicos y la participación vecinal en barrios con déficit de áreas verdes como la Comuna 5.

— Luciana Bianco