El 14 de agosto de 2021, un pequeño asteroide llamado 2021 PJ1 pasó ‘cerca’ de nuestro mundo, a una distancia de unos 1,7 millones de kilómetros. Si bien pueda parecer poco especial, esta roca recién descubierta de entre 20 y 30 mts de ancho ha marcado un hito histórico: es el asteroide número 1.000 observado por el radar planetario de la NASA A partir de hace prácticamente medio siglo. Desde la 1era observación del asteroide 1566 Icarus en 1968, esta poderosa técnica se ha utilizado para observar NEA (siglas de Near Earth Asteroid, o asteroides cercanos a la Tierra) o bien NEO (referidos a cometas u objetos recientes a nuestro mundo). Estas detecciones de radar mejoran nuestro conocimiento de las órbitas NEO, proporcionando datos que pueden extender los cálculos de su trayectoria futura de décadas a siglos, y ayudar a predecir definitivamente si es que un asteroide chocará con la Tierra o bien si es que simplemente pasará cerca. Por servirnos de un ejemplo, las recientes mediciones de radar del asteroide Apophis, potencialmente peligroso, ayudaron a eliminar cualquier posibilidad de que impacte la Tierra En medio los recientes 100 años. O BIEN las predicciones en torno a la trayectoria de Bennu marcaron el 24 de septiembre de 2182 Del mismo modo que posible fecha de impacto de la roca en contra de nosotros. Aparte, pueden proporcionar datos detallada acerca de propiedades físicas sin tener que enviar una nave a fin de que los explore de cerca. «Dependiendo del tamaño y la distancia de un asteroide, el radar se puede emplear para alcanzar imágenes de su superficie con intrincados detalles y al mismo tiempo determinar su tamaño, manera, velocidad de giro y si está o no acompañado por una o bien más lunas pequeñas», explican A partir de la NASA. «2021 PJ1 es un pequeño asteroide, con lo que en el horario avanzó no pudimos lograr imágenes de radar detalladas -afirma Lance Benner, quien dirige el programa de investigación de radar de asteroides de la NASA en el Laboratorio de Propulsión a Reacción (JPL) de la NASA en el sur California-. No obstante, aun a esa distancia, el radar planetario es lo suficientemente potente De exactamente la misma manera que para detectarlo y medir su velocidad con una precisión altísima, lo que mejoró sustancialmente nuestro conocimiento de sus movimientos futuros». En concreto, Benner y su club pudieron ‘plasmar’ a esta chiquita roca con el telescopio de 70 mts de la estación de espacio profundo 14 (DSS-14) de la antena en la Red de Espacio Profundo‘s Goldstone Deep Space, alrededor Barstow (California). El objetivo del exitoso observatorio de Arecibo
De todos los asteroides observados por el proyecto, más de la mitad acudieron localizados por el gran telescopio de 305 mts en el Observatorio de Arecibo, en Puerto Rico, Antes de quedar fuese de servicio en 2020, y de colapsar su antena poco después. Por su comunicado, Desde Goldstone se han observado hasta el momento 374 asteroides recientes a la Tierra y 14 Desde Australia utilizando antenas en la Red de Espacio Profundo de Canberra. Prácticamente tres cuartas partes de todas y cada una de las observaciones de radar NEA se han efectuado A partir de que el Programa de Observaciones NEO de la NASA, en seguida comunicado de su Programa de Defensa Planetaria. Un nuevo hallazgo tan Sólo una semana después
Tan Solo una semana Tras atraer a 2021 PJ1, Goldstone tomó capturas de otro asteroide mucho más grande. Batuzado De La misma manera que 2016 AJ193, pasó alrededor nuestro mundo a una distancia de unos 3,4 millones de kms. Aunque este asteroide estaba más lejos que el PJ1 2021, sus ecos de radar eran más fuertes por el hecho de que es unas 40 veces más grande, con un diámetro de más o bien menos 1,3 kilómetros. Las imágenes de radar revelaron detalles considerables en la superficie del objeto, incluidas crestas, pequeñas colinas, áreas planas, concavidades y posibles rocas. Esta serie de imágenes capturadas el 22 de agosto de 2021 muestra la rotación del asteroide 2016 AJ193 tal Al idéntico que se dirigió observado por la antena de 70 metros de Goldstone - NASA / JPL-Caltech
«El enfoque AJ193 de 2016 nos dio una gran situación para estudiar las propiedades del objeto y mejorar nuestra comprensión de su movimiento futuro cerca de del Sol» afirma Shantanu Naidu, científico del JPL que dirigió las observaciones. «Tiene una órbita cometaria, lo que sugiere que puede ser un cometa inactivo. No obstante sabíamos poco acerca de él Antes de este paso, aparte de su tamaño y cuánta luz solar refleja su superficie, por lo cual planeamos esta campaña de observación hace años». Los científicos utilizarán estas nuevas observaciones de 2016 AJ193, el NEA número 1001 observado por radar planetario, para comprender mejor su tamaño, forma y composición. Del mismo modo que con el PJ1 2021, las mediciones de su distancia y velocidad Durante este enfoque Asimismo proporcionaron información que reducirán las incertidumbres en el cálculo de su órbita. «Además de los estudios que emplean telescopios ópticos terrestres y espaciales para advertir y rastrear cerca de 27.000 NEO en todo nuestro sistema solar, el radar planetario es una herramienta particular para monitorear los asteroides que se acercan a la Tierra», apunta A su vez Kelly Fast, responsable del Programa de la Oficina de Coordinación de Defensa Planetaria en la Sede de la NASA, en Washington. «Alcanzar este hito enfatiza la importante contribución que se ha hecho en la caracterización de esta arriesgada población, que es fundamental para nuestros esfuerzos de defensa planetaria».
Así es el asteroide número 1.000 que se acerca a la Tierra
El 14 de agosto de 2021, un pequeño asteroide llamado 2021 PJ1 pasó 'cerca' de nuestro mundo, a una distancia de unos 1,7 millones de kilómetros. Si bien pueda parecer poco especial, esta roca recién descubierta de entre 20 y 30 mts de ancho ha ma...