Poco a poco, Aunque de manera continuada, el mundo de la computación cuántica va dando pequeños pasos para consolidarse. Hasta la fecha, Google andaba a la cabeza ahora de proclamar en 2019 que había conseguido la supremacía cuántica, o bien sea, lograr que su club cuántico realizase una labor que al mejor superordenador del instante le había costado años. Si bien, esta afirmación no estuvo exenta de polémica y muchas fueron las voces que afirmaron que el triunfo no era tan disruptivo. Ahora, estudiosos chinos afirman que su computadora cuántica de 66 cúbits, Zuchongzhi, puede llevar a cabo un trabajo más complicado y en menos tiempo. Los resultados se han hecho públicos en el lugar de preimpresión Arxiv, Si es que bien el estudio Aún no ha sido revisado por pares. El rendimiento de Zuchongzhi es Sin duda impresionante: logró completar una tarea en 70 minutos, muy por debajo de los ocho años que tardaría el mejor ordenador clásico hasta la fecha, Conforme afirman los autores. Es por ello que el ordenador chino puede reclamar la ansiada supremacía cuántica. «Nuestro trabajo establece una ventaja computacional cuántica inequívoca que es inviable para la computación clásica en una cifra de tiempo razonable -explican los estudiosos de la Universidad de Ciencia y Tecnología de China-. La plataforma de computación cuántica programable y de alta precisión abre una nueva puerta para explorar nuevos fenómenos de muchos cuerpos y De la misma forma implementar algoritmos cuánticos complejos». Los cúbits, o bien bits cuánticos, tienen una ventaja acerca de los bits de la computación clásica: pueden ser 1 y 0 simultáneos, lo que aumenta exponencialmente sus aplicaciones. Si bien, estos sistemas aún son muy inestables, pudiendo funcionar correctamente a penas unos segundos en condiciones muy limitadas de bajas temperaturas y presiones. Aunque, cada vez se está consiguiendo ampliar el número de cúbits disponibles. En esta investigación particularmente, Zuchongzhi empleó 56 qubits (de los 66 disponibles, una docena más que en el experimento de Google) para abordar un problema informático muy conocido, Pero a la vez muy complejo para las máquinas clásicas: muestrear la distribución de salida de circuitos cuánticos aleatorios. Los creadores afirman que la labor era de 100 a 1.000 veces más complicada que la que llevó a cabo Sycamore, el procesador de Google de 54 cúbits y una de las computadoras cuánticas de referencia. Pero, entre Los dos equipos existen diferencias: Entre tanto que Google basa su tecnología en electrones y cúbits superconductores, Zuchongzhi USA circuitos ópticos y fotones para administrar y procesar sus cúbits. Esto hace que sea complicado comparar Ambos equipos y sus resultados. Sin embargo También tienen algo en común: Ambos fueron creados para ejecutar una tarea específica y demostrar la supremacía cuántica. «El experimento de este estudio trata de una labor creada ‘ad hoc’ para demostrar la supremacía cuántica. Afín que el experimento de Google, Pero mejorado», explica a ABC Antonio Acín, físico teórico e estudioso de Icrea, en el Institut de Ciències Fotòniques (ICFO). «Son pasos muy interesantes de hacia a tener un ordenador cuántico funcional, No obstante lo verdaderamente interesante será poder reducir el ‘ruido’ de los sistemas y conseguir eliminar errores», indica. A este respecto, esta misma semana Google publicaba un estudio en la gaceta ‘Nature’ en el que demostraba de qué forma añadiendo más cúbits físicos al sistema se podrían reducir equivocaciones Debido a la redundancia, un concepto teórico que Aún no se había demostrado de manera práctica. «Todos estos experimentos tienen mucha relevancia académica, No obstante Todavía queda tiempo para que podamos ver aplicaciones reales», afirma Acín, cuyo Plantel trabaja con simuladores cuánticos para empezar a aprovechar las ventajas de este sistema, que promete cambios disruptivos. Pero todo apunta que Aún habrá que aguardar un tanto más.