La garganta de Olduvai, en Tanzania, famosa Del mismo modo que la Cuna de la Humanidad, no permite de deparar sorpresas. Un nuevo estudio interdisciplinar, en efecto, llevado a cabo en el sitio arqueológico más viejo de la región, ha revelado que los primeros humanos acudieron capaces de sobrevivir en una amplia diversidad de hábitats durante de drásticos cambios ambientales y En medio por lo menos 200.000 años. El descubrimiento se termina de publicar en «Nature Communications». En pleno corazón del este de África, el valle del Rift es una región privilegiada para examinar el origen humano. Allí abundan extraordinarios yacimientos de especies humanas extintas, Tal y como registros ambientales que abarcan Múltiples millones de años. A lo largo de más de un siglo, arqueólogos y paleontólogos han explorado la región y desenterrando fósiles de homininos que ayudan a escribir la historia de nuestra propia especie. Si bien, la comprensión de los contextos ambientales en los que vivieron nuestros lejanos antepasados ha sido bastante difícil de alcanzar, a causa a la escasez de estudios ecológicos asociados directamente a los restos culturales. En este nuevo estudio, un club de investigadores del Instituto Max Planck para la Ciencia de la Historia Humana, junto a científicos de las universidades de Calgary, en Canadá, y la de Dar es Salam, en Tanzania, han trabajado para «rellenar» ese hueco. Las herramientas más antiguas
Durante su trabajo, los estudiosos sacaron a la luz herramientas de piedra de hace dos millones de años, las más antiguas jamás encontradas, junto a restos que atestiguan la presencia de homíninos en la región en un periodo que va A partir de hace dos millones de años hasta hace 1,8 millones de años. Trabajadores en uno de los yacimientos de la garganta de Olduvai - Michael Patraglia Por otra comunicado, los fósiles de Múltiples tipos de mamíferos (ganado y cerdos salvajes, hipopótamos, panteras, leones, hienas, primates…), reptiles y aves, mostraron que A lo largo de esos 200.000 años se generaron drásticos cambios en los sistemas fluviales y lacustres, incluídos los prados de helechos, bosques, palmerales y hábitats de estepas secas. Las patentiza descubierta muestra sin sitio a dudas un uso de la tierra diario Pero recurrente en un Sólo buen número de esos ambientes, con intervalos de periodos de ausencia de cualquier actividad humana. «La ocupación de estos entornos tan variados y También inestables —señala Pastory Bushozi, coautor de la investigación—, aun despues de producirse actividad volcánica, es uno de los primeros ejemplos de adaptación humana a importantes transformaciones ecológicas». Comportamiento complejo
Esa temprana capacidad de adaptarse a entornos tan cambiantes y a menudo perturbados demuestra un comportamiento inesperadamente complejo Por un lado de los primeros Grupos humanos. Ante los hábitats en plena transformación, nuestros lejanos antepasados no alteraron sustancialmente sus Grupos de herramientas, Sino que su tecnología se señaló estable a través del tiempo. Al parecido que demuestra de su versatilidad, las típicas herramientas de piedra de la zona, que consisten en núcleos de guijarros, escamas de bordes afilados y adoquines poliédricos, continuaron utilizándose incluso en el horario los hábitats cambiaron. Todo lo precedente implica que hace dos millones de años, los primeros humanos tenían la capacidad y los recursos para explotar de manera prosigue y constante una multitud de hábitats, utilizando Conjuntos de herramientas de piedra fiables y que les permitían, en ambientes muy diversos, procesar plantas y matar animales. Aunque aún no se han encontrado fósiles de homínidos en este yacimiento, a Sólo 350 metros de distancia se han recuperado fósiles de Homo habilis en depósitos de 1,82 millones de años de antigüedad. No obstante es difícil saber si es que esa es la especie que construyó las herramientas, asegura Julio Mercader, otro de los autores del estudio, «estos primeros humanos probablemente se extendían ampliamente a través del paisaje y A través de las orillas del antiguo lago». Lo cual, Según el estudioso, no excluye la posibilidad de que otras especies de homininos, Del mismo modo que los australopitecos, Asimismo estuvieran usando y fabricando herramientas de piedra allá, Ya que sabemos que el género Paranthropus estaba presente en la garganta de Olduvai en ese momento. Estos hallazgos, a su vez, indican que estos primeros humanos ya tenían la capacidad de expandirse, moverse fuera de África y ocupar nuevos ecosistemas. Para Michael Patraglia, del Instituto Max Planck, «esta flexibilidad de comportamiento surgió en los albores de la evolución de nuestro propio género, Homo, y sentó las bases para la eventual propagación global e invasiva de Homo sapiens».
Descubren habilidades inesperadamente complejas en los primeros antepasados del hombre
La garganta de Olduvai, en Tanzania, famosa Del mismo modo que la Cuna de la Humanidad, no permite de deparar sorpresas. Un nuevo estudio interdisciplinar, en efecto, llevado a cabo en el sitio arqueológico más viejo de la región, ha revelado que ...