En sus orígenes, el Sistema Solar no era precisamente un lugar tranquilo. A continuación de la formación del Sol, en efecto, el material ‘sobrante’ formó un anillo cerquita de de la estrella recién nacida, y allí se se dirigió aglutinando en fragmentos cada vez mayores, los ‘planetesimales’, que fueron creciendo con el tiempo a base de fusiones y colisiones hasta dar lugar a los planetas terrestres que conocemos: Mercurio, Venus, la Tierra y Marte. Todavía De esta manera, no todos los recursos disponibles vivieron a formar parte de esos mundos. De hecho, un número incalculable de violentas colisiones protoplanetarias ‘devolvió’ al espacio parte de ese material en manera de rocas de todos y cada uno de los tamaños. Los científicos Piensan que esos escombros acabaron Por su comunicado orbitando al Sol,… Ver Más