El sueño podría estar a punto de convertirse en realidad. Y Acto seguido de más de dos décadas de intenso trabajo y resultados contradictorios, podríamos estar ya a las puertas del 1er reactor nuclear de fusión viable, uno que produzca más energía de la que consume. Va a ser, Conforme una serie de siete nuevos estudios recién publicados en la revista Journal of Plasma Physics, en el año 2025. Si para luego se consigue un reactor operativo, estaremos a un paso de ser capaces de producir una cifra masiva de energía absolutamente limpia. La enorme diferencia entre los actuales reactores de fisión nuclear y los de fusión es que los primeros obtienen energía a base de romper (fisionar) núcleos atómicos muy pesados, Del mismo modo que los de uranio. Romper la cohesión de esos núcleos libera una enorme cantidad de energía, Pero Asimismo de arriesgada radiación. La fusión nuclear, por el contrario, une núcleos atómicos muy ligeros para formar otros más pesados. En el horario la masa de los átomos resultantes es menor que la de los átomos que participaron en su creación, el exceso de masa se convierte en energía, liberando una volumen extraordinaria de luz y calor y sin emitir radiación alguna. La fusión tampoco provoca gases de efecto invernadero, Del mismo modo que el dióxido de carbono, ni tampoco provoca otros contaminantes. Y el combustible necesario, el hidrógeno, es lo suficientemente abundante en la Tierra Al parecido que para satisfacer todas y cada una de las necesidades energéticas de la humanidad Durante millones de años. A imagen y semejanza de las estrellas Fusionar hidrógeno es, precisamente, lo que están haciendo el Sol y muchas estrellas para lograr su energía. Gracias a su enorme gravedad, en sus corazones ardientes los átomos de hidrógeno se unen y crean helio, liberando en el proceso, entre otras cosas, la energía requerida para mantener la vida en nuestro mundo. El principal problema para imitar ese proceso aquí, en la Tierra, es que, a falta de la inmensa gravedad solar, se Precisa una enorme volumen de energía para obligar a los átomos a fusionarse, cosa que ocurre a temperaturas de por lo menos 110 millones de grados. Los científicos saben Desde hace mucho tiempo que ese tipo de reacciones nucleares, las de fusión, son capaces de producir mucha más energía de la que requieren. Sin embargo hasta acto seguido el balance había sido negativo. O BIEN sea, se gastaba más energía para inducir la fusión de la que el propio proceso generaba. “Prácticamente todos nosotros participamos en esta investigación -dice Martin Greenwald, físico del plasma del MIT, y uno de los dirigentes en el desenvolvimiento del nuevo reactor- por el hecho de que estamos tratando de solucionar un problema global realmente serio. Deseamos contar un impacto en la sociedad. Necesitamos una solución para el calentamiento global o, De lo contrario, la propia civilización estará en peligro. Y parece que esto podría ser una solución”. Otro de los incidentes que se han tenido que afrontar En medio los últimos 20 años es el del “confinamiento del plasma”. En verdad, no existe acerca de el planeta un material capaz de contener un material, el plasma, a más de cien millones de grados. De ahí que, La mayoría de los reactores experimentales de fusión utilizan un diseño ruso en manera de rosquilla llamado “tokamak”, que EEUU poderosos campos magnéticos para confinar el plasma, una nube de gas ionizado, a temperaturas extremas, lo suficientemente altas Al igual que a fin de que los átomos se fusionen. El reactor SPARC, operativo en 2025 El nuevo reactor experimental, llamado SPARC, está siendo desarrollado por científicos del Colegio de Tecnología de Massachusetts (MIT) y la empresa Commonwealth Fusion Systems. Si tiene logro, SPARC se convertiría en el primer reactor capaz de usar el propio calor generado en las fusiones para sostener la fusión en marcha, sin necesidad de inyectar energía adicional. No obstante, absolutamente nadie hasta a continuación ha sido capaz (aparte del Sol y las estrellas) de aprovechar el poder de la fusión del plasma en una reacción monitoreada. Y se Precisa, por lo tanto, más investigación Antes de que SPARC lo consiga. El proyecto, lanzado en 2018, se arrancará a fabricar el próximo mes de junio y el reactor será operativo, Conforme los estudiosos, en 2025. Eso significa que SPARC empezará a funcionar mucho Antes que el proyecto de energía de fusión mayor del mundo, llamado Reactor Termonuclear Experimental Internacional (ITER), que se dirigió concebido en 1985, se arrancó a fabricar en 2013 en Cadarache (Francia) y no generará una reacción de fusión hasta por lo menos el año 2035. El reactor del MIT, Además, utilizará una nueva generación de imanes superconductores de alta temperatura que Solo están disponibles Desde hace unos cinco años, mucho ahora de que ITER fuera diseñado, y que pueden producir sectores magnéticos mucho más potentes y en reactores mucho más pequeños y baratos que el ITER. Una manera de reemplezar las fuentes fósiles En los siete nuevos estudios, en los cuales se describe al dato el diseño del reactor, se explica que SPARC será capaz de producir diez veces más energía de la que Precisa para funcionar. El tremendo calor de la fusión, en efecto, generaría vapor, que se usaría para impulsar una turbina y un generador eléctrico, del mismo modo en que se hace en muchas centrales eléctricas actuales. “Las plantas de energía de fusión - explica Greenwald- podrían ir reemplazando una a una las actuales plantas de combustibles fósiles, y no sería preciso reestructurar las redes eléctricas”, Al parecido que sucede con la energía solar o la eólica, que “no se adaptan bien al diseño vigente de las redes eléctricas”. Los investigadores esperan que las futuras plantas de energía de fusión inspiradas en SPARC sean capaces de producir entre 250 y 1.000 megavatios de electricidad. “En el mercado energético vigente de los USA -dice el investigador- las plantas de energía suelen producir entre 100 y 500 megavatios”.